
dientes., se extendía la gigantesca y delgadísima lengua. Y si los dientes sobre la lengua se representaban como animales, ¿por qué no iba a poder simbolizarse con una antorcha .sobre el mástil. una estrella ardiente como una antorcha, máxime cuando además era ojo de un monte .el de la segunda trompeta., con boca en la bodega del barco y perfil en el de la figura hueca .cabeza (49).? Dos gigantescos cántaros junto a la superficie gris del lago helado, uno de ellos volcado, remitían al agua del infierno, envenenada. Y debajo estaban los enfermos. CASA DE COLÓN El gigantesco farol junto a la antorcha me hizo recordar un farol que se exponía en la Casa de Colón, en Vegueta, el barrio de mi niñez, en la ciudad de Las Palmas .civitatis Palmarum 1567.. El farol se exponía como ejemplo de los que llevaron la Pinta, la Niña y la Santa María en su primer viaje hacia el Nuevo Mundo, en 1492, apenas unos años antes de que el Bosco pintara El jardín de las delicias. En la misma sala en la que se exponía este farol, también se podían contemplar unas ballestas, o mejor dicho, unas ballestillas 1568, porque no eran armas sino 1567 Deuteronomio 34, 3 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 1568 Ballestilla (siglo XVI), Casa de Colón, Las Palmas de Gran Canaria. Utilizada para observar la altura de los astros.

grancanariacultura 1569 Astrolabio Naútico de Placa (hacia 1500-1520), de autor desconocido, Casa de Colón, Las Palmas de Gran Canaria. Probablemente se trate del más antiguo astrolabio naútico conservado. grancanariacultura instrumentos de navegación que recibían este nombre por su semejanza con el arma. Junto a las ballestillas había otros útiles, como un pequeño reloj de sol, e incluso algunos más simples, aunque no por ello prescindibles, como una regla y una escuadra antiguas. Expuesto junto al farol había incluso un astrolabio náutico 1569, un instrumento graduado y circular del que ahora me acordaba porque de su centro salían en direcciones opuestas .como radios hacia el exterior, en el mismo diámetro. una especie de hojas de cuchillos similares a las que estaba viendo ante mí en el panel derecho del Bosco, de unirse al diente de la gigantesca llave, pues algo así aparecía en el extremo exterior de las hojas. La Casa de Colón disponía de una pequeña pinacoteca, en la primera planta. La exposición incluía obras en depósito del Museo del Prado. Abundaban las obras sacras, las representaciones de santos, de mártires y de profetas. Entre sus fondos propios destacaban varias tablas flamencas del siglo XVI, resultado del importante comercio de azúcar que el archipiélago mantuvo con Flandes en este periodo.