Por último, es mi deseo animarte .querida 
amiga, estimado amigo. a que abandones en 
esta frase y para siempre la lectura de esta 
desnutrida obra, en favor de otras que se dicen 
maestras, obras que seguro te serán de mayor 
provecho y entretenimiento, y que con gusto yo 
mismo te recomendaría, de haberlas leído, o tan 
siquiera conocido por sus títulos y autores, que a 
tanto llega mi ignorancia en estas lides. Y es el 
hecho cierto de que aún sigues leyendo estas 
palabras, tan poco merecedoras de tu valioso 
tiempo, digo, lo que confirma la nula capacidad 
de un servidor para poner lo pensado por escrito, 

de forma que resulte convincente a quien lo lea 

y mueva a ser tomado en cuenta. 

Y con esto, Dios te dé salud, 

y a mí no olvide. 

VALE.
13 -2 -1 -1 +1 +1 +2 13 -2 -1 -1 +1 +1 +2