
anterior y comencé a trazar líneas rectas sobre una amplia reproducción desplegable de El jardín de las delicias, a cuatro páginas. La composición del panel derecho, e incluso la del tríptico, parecía haber sido diseñada con regla y cartabón, casi con precisión arquitectónica. Había dos manos en actitud de bendición, y las dos eran manos derechas. Una aparecía en el panel izquierdo y, ateniéndose estrictamente a lo dicho en el Génesis, no podía ser sino la de Dios, que bendecía así la unión de Adán y Eva. La otra mano aparecía arrancada de su cuerpo, clavada sobre el amplio escudo .o bandeja, o plato ancho y poco profundo. situado en la espalda de la rata humana, en la parte inferior del panel derecho, en primer plano. La línea imaginaria que unía la punta de los dedos de ambas manos llegaba hasta la carta menor, en la mano izquierda del hombre de túnica rosa situado en la esquina inferior derecha del panel derecho. Y si se trazaba una línea paralela a esta, desde la cabeza de Dios Hijo en el paraíso, se llegaba a la otra carta, la carta mayor, que el hombre de túnica rosa sostenía sobre su cabeza en el infierno. Ambas líneas parecían tener como destino los dos pequeños sellos circulares, de cera roja, que sellaban ambas cartas. Quizá el Bosco ideara esta ingeniosa relación para interconectar con algún fin a ambos personajes, para identificarles entre sí, por ejemplo, y así posibilitar que el personaje de

la derecha fuera identificado con Jesús, el hijo de Dios. La asignación, aunque extraña, no me pareció imposible: el propio texto del Apocalipsis afirmaba en su primer versículo que la revelación de Jesús le llegó a Juan a través de un ángel; rebajar a este ángel a la categoría de animal .un cerdo., permitía a su vez rebajar a Jesús, Dios Hijo, a la categoría de hombre, como hace el islam, para quien Jesús no es Dios, ni Hijo de Dios, sino sólo hombre, y amado profeta 1564. A falso ángel, falso dios. Tal vez el Bosco estuviera echando mano de un recurso similar al de Picasso en el Guernica: apelar a identidades que a simple vista eran imposibles de asociar con ciertos personajes, si bien la asociación lograba hacerse creíble tras dar con la interpretación correcta, construida a base de relaciones sutiles. 1564 Mateo 15, 21-28 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Marcos 7, 24-30 vatican:[español latín] latinvulgate biblos webislam:[Sura 4, 79 Corán] sacred-texts wiki tanzil 1565 Johannes auf Patmos (hacia 1505; óleo sobre tabla; 63 cm × 43,3 cm; reverso: Szenen der Passion Christi), de Hieronymus Bosch, Gemäldegalerie (1647A), Staatliche Museen zu Berlin, Berlín. Consulté de nuevo el libro del Bosco para buscar en otros cuadros algún indicio que pudiera arrojar algo de luz sobre este asunto. Fui pasando las páginas sin imaginar la sorpresa que me llevaría un poco más adelante, al llegar a San Juan Evangelista en Patmos 1565. El título, y la