
siete trompetas. Cuando el primer ángel tocó la primera trompeta, cayeron sobre la tierra granizo y fuego, mezclados con sangre: la tercera parte de los árboles y a toda la hierba verde perecieron quemadas. Miré el panel derecho de El jardín de las delicias. Sobre el lago helado había sangre real, sangre humana; y se mezclaba con hielo real y fuego real; e incluso parecía sugerirse el granizo, con las bolas que pendían del tocado de la infernal dama que esperaba a subir por la escalera de mano .la primera, en profundidad. apoyada en la figura hueca. Uní con una línea recta la bola de granizo al final del tocado, el fuego en el tronco izquierdo de la figura hueca y la sangre en su tronco derecho; y la línea llegó a una pequeña rana .o sapo. orientada en esa misma dirección, pero en sentido opuesto, pintada en un estandarte caído; y la línea llegó incluso al centro del cáliz sobre la gigantesca lengua, cáliz que portaba en su mano izquierda el caballero armado tendido sobre el estandarte, y sobre la lengua, a merced de los bestiales perros que le devoraban. Y noté que, de las tres aperturas en los dos troncos huecos de la figura hueca, solo uno estaba ardiendo; y no se veía hierba sobre la tierra roja. Y conté siete instrumentos de viento en el panel derecho. Los versículos ocho y nueve relataban lo ocurrido cuando el segundo ángel tocó la segunda trompeta: una especie de monte ardiendo cayó al

mar y convirtió en sangre la tercera parte de las aguas, y hundió la tercera parte de los navíos. Escudriñé de nuevo el panel derecho del tríptico. En el lago helado, a la derecha, en la vertical de la segunda escalera, aparecía un hombre desnudo patinando sobre sus dos afilados patines. Delante había otro hombre patinando desnudo, si bien lo hacía encorvado hacia delante y sobre un gigantesco patín, proporcional al pie de la figura hueca. Y delante había otro hombre más, también desnudo y con gigantesco patín, caídos ambos al agua del lago por un roto en el hielo. Un poco más atrás, sobre el lago helado, se vislumbraba sangre, junto a restos humanos. Allí, cansada de dar vueltas por la vida, finalizaba la figura hueca su programa en la final individual del campeonato inframundial de patinaje artrítico sobre hielo 1563, con dos barcos por patines, dejando atrás, en el lago helado, la rota huella de sus pasos, encallados en la costa al final de su ejercicio. Los mares de la parte alta, enrojecidos, inundados de almas torturadas, eran literalmente mares de sangre. 1563 sochi2014:[1] wiki:[1 2] google:[1 2 JF:[1 2 3]] abc marca elmundo wfc2014 wiki google:[1 2] isuresults elpais elmundo abc larazon Mientras analizaba el tríptico descubrí en él alineaciones sorprendentes. Saqué de mi zurrón el libro del Bosco que había comprado el día