
enfermedad, sugerida con los enfermos junto al pozo negro. La composición no podía ser más exacta, ni menos casual: allí estaban los cuatro sellos, y el número cuatro marcado sobre el tablón rectangular. Todo ocurría en un espacio muy reducido, concentrado en torno a aquella esquina. Incluso los cuatro jinetes se proyectaban en la figura hueca: el arco y la corona remitían a la ballesta y a la gaita; y la espada, a los cuchillos; y la balanza, al cuerpo de la figura hueca, sustentada sobre dos balanceantes barcos; y la Muerte y el Infierno, al árbol del conocimiento del bien y del mal y a la serpiente, ambos ahora en el Apocalipsis, transformados en arbórea figura hueca. Pero, ¿quiénes eran los tres personajes de la esquina derecha? Mientras los miraba intentando descifrar el enigma, no podía dejar de pensar en el escueto y claro texto del primer versículo del Apocalipsis: «Revelación de Jesucristo, la cual Dios le dio para manifestar a sus siervos las cosas que conviene que sean hechas presto; y las declaró, enviándola por su ángel a Juan su siervo». El versículo afirmaba que la revelación de Jesucristo, la revelación que Dios le dio, le llegó a Juan a través del ángel de Jesucristo. Miré de nuevo a los tres personajes. Quizá el hombre desnudo, el supuesto escribiente, el encargado de poner por escrito lo que el cerdo le susurraba al oído, simbolizara a Juan el Evangelista

escribiendo el libro del Apocalipsis a partir de la palabra revelada por el ángel: «14Antes en una o en dos maneras hablará Dios al que no ve. 15Por sueño de visión nocturna, cuando el sueño cae sobre los hombres, cuando se adormecen sobre el lecho. 16Entonces revela a la oreja de los hombres, y les señala su castigo, 17para quitar al hombre de la mala obra, y apartar del varón la soberbia. 18Así detendrá su alma de corrupción, y su vida de ser pasada a cuchillo» 1539. Si bien tal identificación tenía ahora su sentido, suponía dar un paso arriesgado en una dirección no apta para convencionalismos, pues su interpretación conducía a un camino tan fantasmagórico, surrealista y difícil de transitar como el del propio panel derecho: si Juan era el hombre desnudo .el escriba., entonces, inevitablemente, el ángel habría de ser el personaje que le hablaba al oído 1540 en la intimidad, es decir, el cerdo 1539 Job 33, 14-18 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 1540 youtube:[1 2] google:[1 2] wiki Mateo 5, 15-19 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Mateo 10, 26-27 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Mateo 13, 12 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Mateo 25, 29 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Marcos 4, 21-25 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Lucas 8, 16-18 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Lucas 11, 33 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Lucas 12, 2-3 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Lucas 19, 26 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Efesios 5, 8-21 vatican:[español latín] latinvulgate biblos