970

mortandad, y con bestias de la tierra». Leí el versículo en latín: «Et vidi: et ecce equus pallidus et qui sedebat super eum nomen illi mors, et infernus sequebatur eum. Et data est illi potestas super quatuor partes terrae, interficere gladio et fame et morte et bestiis terrae».. Levanté la vista y contemplé perplejo el panel derecho de El jardín de las delicias. No cabía duda: el Bosco se había inspirado en el Apocalipsis; en particular, en el cuarto jinete del Apocalipsis, pues todas las personas del panel habían muerto y descendido a los infiernos, donde ahora vivían torturadas. Y puesto que el Apocalipsis bebía de las proféticas fuentes del Antiguo Testamento, como así lo indicaban las referencias a pie de página 1538, el panel también les rendía indirectamente tributo a los profetas y a sus apocalípticas profecías. 1538 Jeremías 15 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Ezequiel 14 vatican:[español latín] latinvulgate biblos El texto del versículo ocho encajaba a la perfección con el panel derecho de El jardín de las delicias: el panel representaba la cuarta parte de la superficie del tríptico abierto; y las cuatro muertes aparecían perfectamente definidas, rodeando la esquina inferior derecha. Allí estaba la muerte a espada, a manos del hombre rata; y la muerte por hambre, simbolizada en el estómago en erupción; y la muerte por las bestias, que devoraban a los hombres; y la muerte por

971

enfermedad, sugerida con los enfermos junto al pozo negro. La composición no podía ser más exacta, ni menos casual: allí estaban los cuatro sellos, y el número cuatro marcado sobre el tablón rectangular. Todo ocurría en un espacio muy reducido, concentrado en torno a aquella esquina. Incluso los cuatro jinetes se proyectaban en la figura hueca: el arco y la corona remitían a la ballesta y a la gaita; y la espada, a los cuchillos; y la balanza, al cuerpo de la figura hueca, sustentada sobre dos balanceantes barcos; y la Muerte y el Infierno, al árbol del conocimiento del bien y del mal y a la serpiente, ambos ahora en el Apocalipsis, transformados en arbórea figura hueca. Pero, ¿quiénes eran los tres personajes de la esquina derecha? Mientras los miraba intentando descifrar el enigma, no podía dejar de pensar en el escueto y claro texto del primer versículo del Apocalipsis: «Revelación de Jesucristo, la cual Dios le dio para manifestar a sus siervos las cosas que conviene que sean hechas presto; y las declaró, enviándola por su ángel a Juan su siervo». El versículo afirmaba que la revelación de Jesucristo, la revelación que Dios le dio, le llegó a Juan a través del ángel de Jesucristo. Miré de nuevo a los tres personajes. Quizá el hombre desnudo, el supuesto escribiente, el encargado de poner por escrito lo que el cerdo le susurraba al oído, simbolizara a Juan el Evangelista

15 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.biblegateway.com/passage/?search=Jeremías+15&version=RVC http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PBV.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_vt_ieremiae_lt.html#15 http://www.latinvulgate.com/verse.aspx?t=0&b=28&c=15 http://www.biblos.com/text/jeremiah/15-1.htm http://www.biblegateway.com/passage/?search=Ezequiel+14&version=RVC http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PDC.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_vt_ezechielis_lt.html#14 http://www.latinvulgate.com/verse.aspx?t=0&b=31&c=14 http://www.biblos.com/text/ezekiel/14-1.htm 15 -2 -1 -1 +1 +1 +2