mortandad, y con bestias de la tierra». Leí el 
versículo en latín: «Et vidi: et ecce equus pallidus 
et qui sedebat super eum nomen illi mors, et 
infernus sequebatur eum. Et data est illi potestas 
super quatuor partes terrae, interficere gladio et 
fame et morte et bestiis terrae».. Levanté la 
vista y contemplé perplejo el panel derecho de El 
jardín de las delicias. No cabía duda: el Bosco se 
había inspirado en el Apocalipsis; en particular, 
en el cuarto jinete del Apocalipsis, pues todas las 
personas del panel habían muerto y descendido a 
los infiernos, donde ahora vivían torturadas. Y 
puesto que el Apocalipsis bebía de las proféticas 
fuentes del Antiguo Testamento, como así lo 
indicaban las referencias a pie de página 1538, el 
panel también les rendía indirectamente tributo a 
los profetas y a sus apocalípticas profecías. 

1538 Jeremías 15 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

Ezequiel 14 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

El texto del versículo ocho encajaba a la 
perfección con el panel derecho de El jardín de 
las delicias: el panel representaba la cuarta parte 
de la superficie del tríptico abierto; y las cuatro 
muertes aparecían perfectamente definidas, 
rodeando la esquina inferior derecha. Allí estaba 
la muerte a espada, a manos del hombre rata; y la 
muerte por hambre, simbolizada en el estómago 
en erupción; y la muerte por las bestias, que 
devoraban a los hombres; y la muerte por

enfermedad, sugerida con los enfermos junto al 
pozo negro. La composición no podía ser más 
exacta, ni menos casual: allí estaban los cuatro 
sellos, y el número cuatro marcado sobre el 
tablón rectangular. Todo ocurría en un espacio 
muy reducido, concentrado en torno a aquella 
esquina. Incluso los cuatro jinetes se proyectaban 
en la figura hueca: el arco y la corona remitían a 
la ballesta y a la gaita; y la espada, a los 
cuchillos; y la balanza, al cuerpo de la figura 
hueca, sustentada sobre dos balanceantes barcos; 
y la Muerte y el Infierno, al árbol del 
conocimiento del bien y del mal y a la serpiente, 
ambos ahora en el Apocalipsis, transformados en 
arbórea figura hueca. 

Pero, ¿quiénes eran los tres personajes de la 
esquina derecha? Mientras los miraba intentando 
descifrar el enigma, no podía dejar de pensar en 
el escueto y claro texto del primer versículo del 
Apocalipsis: «Revelación de Jesucristo, la cual 
Dios le dio para manifestar a sus siervos las cosas 
que conviene que sean hechas presto; y las 
declaró, enviándola por su ángel a Juan su siervo». 
El versículo afirmaba que la revelación de 
Jesucristo, la revelación que Dios le dio, le llegó a 
Juan a través del ángel de Jesucristo. Miré de 
nuevo a los tres personajes. Quizá el hombre 
desnudo, el supuesto escribiente, el encargado de 
poner por escrito lo que el cerdo le susurraba al 
oído, simbolizara a Juan el Evangelista
15 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.biblegateway.com/passage/?search=Jeremías+15&version=RVC http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PBV.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_vt_ieremiae_lt.html#15 http://www.latinvulgate.com/verse.aspx?t=0&b=28&c=15 http://www.biblos.com/text/jeremiah/15-1.htm http://www.biblegateway.com/passage/?search=Ezequiel+14&version=RVC http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PDC.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_vt_ezechielis_lt.html#14 http://www.latinvulgate.com/verse.aspx?t=0&b=31&c=14 http://www.biblos.com/text/ezekiel/14-1.htm 15 -2 -1 -1 +1 +1 +2