
cabeza (1) 1526 de serpiente, símbolo del Infierno, cuando la espada lo era de la Muerte. Y que me reaspen si los arcos no eran ojos tristes, y el candelabro central era nariz y boca de una gigantesca cabeza (2) con cabellera de nubes: Juan, junto a la boca, ejercía de espada. Y las piernas sugerían el hocico cuando la tela de la túnica, la de los brazos, sugería los ojos de una cabeza (3) que me recordó la cabeza (1) en el cielo y la cabeza (3) de toro, en la tierra, del Juicio Final 1527 del Bosco. Y aún llegué a ver más cabezas en la túnica, como aquella (4) en el pecho, de frente clara y nariz puntiaguda, cuya fosa nasal y boca daban forma a los ojos de otra cabeza (5), que miraba hacia Juan, y cuyos ojos izquierdo y derecho eran ojo izquierdo y fosas nasales de otra cabeza (6), ahora con aspecto de simio. Y en los brazos vi cabezas (7) como de dragones. 1526 #ahsDUREROapocalipsisC1 1527 Weltgerichts-triptychon (1504 R 1508; técnica mixta sobre tabla; 163 cm × 127,5 cm), de Hieronymus Bosch, Gemäldegalerie (580), Akademie der bildenden Künste Wien, Viena. akademiegalerie:[obra] google:traductor #ahsBOSCOjuicioviena 1528 Apocalipsis 2 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 1529 Apocalipsis 3 vatican:[español latín] latinvulgate biblos CAPÍTULOS II Y III Pasé al capítulo dos del Apocalipsis 1528. En este capítulo, y en el tercero 1529, el que Vive le dictaba

siete mensajes a Juan, para que los enviase a cada una de las siete iglesias. Los mensajes no estaban faltos de represalias y castigos. Juan había de escribirlos y mandarlos a Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea. De estos sucesos Durero no dejaba constancia en sus grabados. Los mensajes eran de difícil interpretación, si no indescifrables. Y aunque los había de todo tipo todos resultaban igual de crípticos. Para ejemplo, los versículos cinco y diez del capítulo tres: «5El que venciere, será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida; y diré su nombre delante de mi Padre y delante de sus ángeles»; «10Porque has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la tentación que ha de venir en todo el mundo para probar a los que moran en la tierra». CAPÍTULO IV En el capítulo cuatro 1530 Juan veía abrirse una puerta en el cielo; y hasta allí subía en espíritu. En el cielo, Juan vio un trono rodeado por un arco celeste; y vio que, sentado en el trono, había un ser semejante a una piedra de jaspe y de sardio. Veinticuatro ancianos, y cuatro extraños animales llenos de ojos, rodeaban al ser sentado en el trono. El primer animal se asemejaba a un león; el 1530 Apocalipsis 4 vatican:[español latín] latinvulgate biblos