
.No es necesario, gracias. Ya me encuentro mejor .dijo mientras se sacudía con las manos el pantalón vaquero. .Si te apetece sentarte un poco podemos entrar en algún sitio. .Te lo agradezco, pero ahora no puedo. He quedado y voy con el tiempo justo. .¿Quieres que te acompañe? .Sí, por favor, no sea que a ese insensato le dé por reaparecer. .¿Adónde vas? .Hacia la calle Cervantes. Muy cerca de aquí. Junto a Neptuno. ¿Seguro que no es molestia? .En absoluto. Me viene de camino. Voy al Museo del Prado. Cruzamos la calle de Atocha y subimos por el paseo del Prado. En apenas un minuto volvió la alegría a su mirada. Hablamos de Picasso, de algunas de mis extrañas conjeturas sobre el Guernica, y de mi recién nacido interés por la obra del pintor malagueño. El interés de Marianne por Picasso le venía de familia. .Lo de mi padre con Picasso es una obsesión .dijo Marianne.. Colecciona reproducciones de sus obras como quien colecciona sellos. Cuando vivíamos en París llegué a perder la cuenta de las veces que visitó el Museo Picasso. .¿Has vivido en París? .Seis años, los que mi padre pasó como agregado cultural en la embajada americana

.por un instante el rostro de Marianne cambió de expresión y se tornó melancólico. .Qué suerte vivir en París .comenté para rescatarla de su trance. .Madrid tampoco está nada mal. .Será que te gusta el caos… .Me encanta el caos. El caos es transformación. Picasso es caótico .dijo remarcando la frase.. Madrid y París tampoco son tan distintas: el ambiente cultural, la gastronomía, el carácter extrovertido de la gente… todo es muy similar. París y Madrid tienen más en común de lo que parece. .¿Tú crees 1462? .contesté con un tono un tanto escéptico. 1462 google:[SMI:[Francia España]] 1463 google:[SMI:[China]] .Claro. Compáralas con Pekín, por ejemplo. .Bueno, si te vas tan lejos… 1463 .No tan lejos para mí: nací allí. Me detuve en seco. Por un momento pensé que se trataba de una broma. Su español era perfecto, sin ningún tipo de acento. .¿En serio? .dije realmente sorprendido. .¿Acaso no se nota? Mis ojos me delatan .y volvió a regalarme otra sonrisa.. Bueno, hemos llegado. Marianne se giró un momento y miró a través de la cristalera del bar de un hotel, apenas a dos