
el guerrero simbolizaría a José, esposo de María, que en el Guernica moría defendiendo a su Sagrada Familia; y en el caso de relacionar el Guernica con El Descendimiento, el guerrero simbolizaría a Jesús .descendido de la cruz., que daba su vida por todos los seres humanos. Tanto en El Descendimiento como en otras obras de Roger van der Weyden, Jesús aparecía con su cabeza totalmente inclinada hacia un lado, pudiendo quizá haber influido visualmente este hecho en la decisión de Picasso de deconstruir esta figura juntando un brazo a la cabeza al tiempo que separaba el otro. La cabeza y los brazos del hombre que yacía en el suelo indicaban claramente que estaba muerto; la idea era correcta en todas las interpretaciones .bélica, taurina, Adoración, Descendimiento….. Sin embargo, por ser este personaje un símbolo de España, también se daba a entender que una vez desapareciera de España la barbarie desaparecerían las heridas de aquel hombre; y con la unidad de España, el brazo volvería a unirse a su cuerpo; y con la llegada de la democracia, el hombre en el suelo, ese guerrero muerto hasta entonces, volvería a la vida; todo lo cual permitía concluir que Picasso también estaba reinterpretando la Resurrección. Sí, Picasso también incluyó en el Guernica la escena de la Resurrección, y de la manera más inverosímil, pues estaba sin estar. El simbolismo de la

Resurrección trascendía el tiempo de la propia obra al asociarse no con la imagen sino con el tiempo, Dios mediante. Mientras que Roger van der Weyden se sirvió de los evangelistas con sus dichos, Picasso utilizó la metáfora de un país que retornaba a la vida democrática. Por eso Picasso insistió en que el cuadro debía regresar a España una vez volviera la democracia. El Guernica presagiaba la unidad de España frente a la desunión y a los conflictos entre las regiones que la conformaban. «Juntos saldremos adelante», parecía afirmar Picasso. El Guernica llamaba a la reconciliación. Me resultó llamativo que no existiera un contrario evidente en el cuadro. No se mostraba de forma intuitiva quién había causado todo aquel dolor, quién era el responsable de todo aquel sufrimiento. El cuadro, a primera vista, se centraba en mostrar la desolación posterior al enfrentamiento sin incluir de forma expresa a los causantes de la masacre. Por eso la escena lograba inspirar tanto horror como compasión. Por eso lograba minimizar el sentimiento de venganza, que surgiría de forma natural de aparecer en la escena los responsables de la tragedia. Picasso parecía querer evitar a toda costa la venganza, la confrontación; de ahí que no incluyera a los culpables. Su obra era arte; y el arte era una víctima más del conflicto. Y como tal nos la presentaba.