una corrida de toros, y esto despistaba al 
espectador. 

Picasso no pretendía representar fielmente una 
escena propia de la tauromaquia, sino dar a 
entender que deseaba incorporar en su obra el 
sufrimiento explícito presente en las corridas de 
toros, sufrimiento que había que añadir a los otros 
ya comentados. Tal y como afirmó Picasso, los 
animales del Guernica son bestias masacradas. 
De haber querido representar fielmente una 
escena propia de la tauromaquia, Picasso, sin 
duda, lo hubiera hecho; y seguro que también 
hubiera logrado incluir en la composición el resto 
de asuntos, si no otros igual de importantes; pero 
no fue esa su intención, pues buscó trascender el 
tópico. Tras la tragedia taurina del Guernica .no 
la del toro, sino la del torero., el toro quedaba 
perplejo, sin poder de reacción, al adquirir 
instantáneamente conciencia de sus actos. 

El espectador que intenta interpretar el 
Guernica es plenamente consciente de que la obra 
tiene que hacer referencia a la guerra .lo infiere 
del contexto histórico que dio vida al mural, y 
también de las palabras de Picasso.; pero le 
cuesta deducirlo de lo que ve, pues busca en la 
imagen una representación de la guerra más 
explícita y tradicional: espera encontrarse con 
bombas y no con toros. Al espectador no le 
satisface al cien por cien la significación bélica, al 
igual que no le convence la taurina: ni siquiera el

toro le resulta convincente. Y aun sintiendo que 
estos cimientos son muy poco sólidos, intenta 
construir sobre ellos un inmenso simbolismo que 
todo lo abarque, un tercer nivel de significación 
sin parangón, acorde a la fama del Guernica. Pero 
su construcción no se aguanta en pie: la intenta 
apuntalar con la razón, pero se derrumba; la 
intenta sostener con el espíritu, pero sigue 
derrumbándose hasta no quedar piedra sobre 
piedra. Esa fue mi experiencia. Imponer la propia 
voluntad a la voluntad de una obra de arte es 
declararle la guerra al pueblo. Y el pueblo es 
soberano e invencible: por más que lo sometan, 
resiste, a la espera de un mesías que le libere con 
la palabra. 

Los signos en el Guernica son universales: 
mujer, hombre, niño, muerte, animales, 
edificios… El toro puede también identificarse 
con otros grandes bóvidos, como el buey, el 
búfalo, el bisonte, o el yak, animales cuya 
estampa graba las praderas de los cinco 
continentes. 

¿Que qué simbolizaba el toro? El toro, a 
primera vista, no aparecía en el Guernica para 
simbolizar sino para ser: era un toro, un toro de 
lidia que nacía para morir sacrificado, un animal 
que vivía ignorante y ciego a su destino, y que 
moría para redimir a los hombres de su 
pecaminoso aburrimiento, si bien en el Guernica 
se salvaba. Destino fatal el del toro, y el del arte,
14 -2 -1 -1 +1 +1 +2 14 -2 -1 -1 +1 +1 +2