
toda una crítica a la foto sin tesis, a la pintura sin sentido, a la mera copia, a la vida humana vegetal. «La pintura es foto sintética .parecía decir Picasso en Nu couché.: el intelecto la crea para transmitir un mensaje». De ahí las hojas en la mano de la mujer; de ahí sus pechos en O2, que oxigenaban la vista; de ahí la cabeza del hombre negro, símbolo aquí del carbono, consumido por la mujer, cual trofeo de caza .cabeza (15), con ojo entristecido en el de la mujer.. La cabeza del artista se devanaba los sesos, cerraba sus ojos y creaba con su mente, abierta a la imaginación que le inspiraba; el sol iluminaba sus ideas: así era la sabia cabeza (16) a la que daba forma todo Nu couché, orientada de perfil hacia la izquierda, con su ojo cerrado en el de la mujer y su nariz marrón en el respaldo; así se generaban las fantasías artísticas, y sexuales. La figura humana de cabeza solar, también era símbolo de la mujer dándose placer a sí misma, idea que se extendía a la escena principal y evidente de la obra, con quien formaba secuencia de dos fotogramas. La cabeza solar iluminaba .con su inteligencia. y gobernaba al cuerpo vegetal: la cabeza le proporcionaba placer al cuerpo; y el cuerpo se lo proporcionaba a la cabeza. El Sol también se hacía hombre (17) al reflejarse en la piel de la mujer para abrazar y besar sus glúteos; y el viento (18), con su escatológica y verde melena al viento, besaba el vientre de la mujer, en su

delicado ombligo. El ojo solar miraba impresionado la estrella hecha mujer, radiante de erotismo, fuente de placer; y cerraba sus ojos (19) para nublarse en las líneas vertical y oblicua de la ventana, y llorar así su pena en lluvia, rayos y centellas; y todo por aquella estrella anunciadora, por aquel agujero negro impenetrable. La física se fundía con la metafísica en Nu couché. Picasso parecía incluso incluir en su relato la física del color, para enfrentar lo blanco a lo negro, la luz a la oscuridad. El cuerpo blanco ideal refleja toda la energía incidente; el cuerpo negro la absorbe. La idea puede incluso conectarse remotamente con la ley de Planck 1348, de 1901, que trata sobre los cuerpos negros. Picasso parecía ilustrar precisamente ese concepto al simbolizar el cuerpo negro con una cabeza humana, de raza negra, triste, pues la naturaleza del color la condenaba a la oscuridad y le negaba el derecho a emitir la luz visible que da vida a la pintura. Es en este sentido en el que Picasso parecía servirse del color negro, como símbolo de la no fecundidad artística, pues sin luz no podría existir la pintura. El cuerpo negro, eunuco del arte, infecundo y triste por no poder reflejar la luz que le llega, se opone al cuerpo blanco, el de la mujer, fecundo y radiante de 1348 Max Planck (Kiel, 1858 R Gotinga, 1947). wiki