
Marcos 8, 31-37 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Lucas 9, 22-25 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Juan 12, 23-33 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 1300Apocalipsis 12, 7-12 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Lucas 21, 16-19 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Mateo 10, 21-28 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Mateo 24, 6-15 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Marcos 13, 12-14 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Juan 7, 6-7 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Juan 15, 18-27 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Juan 16, 20-33 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Juan 17, 11-26 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Mateo 5, 38-48 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Lucas 6, 26-38 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 1301 Mateo 16, 27-28 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Marcos 8, 38 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Lucas 9, 26-27 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Lucas 21, 20 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 1302 Venus Frigida (hacia 1614; óleo sobre lienzo; 142 cm × 184 cm), de Peter Paul Rubens (Siegen, 1577 R Amberes, 1640), Koninklijk Museum voor Schone Kunsten Antwerpen, Amberes. kmska peterpaulrubens De entre las obras de Rubens que encontré me llamó la atención la Venus frígida 1302, de 1614: de nuevo Rubens pintó a Venus y Cupido, si bien ahora colocó tras ellos a un sátiro de rasgos humanos y animales; «Sine Cerere et Libero friget Venus». El hambre y la sed provocadas por la guerra matan todo tipo de amor, y no sólo el lujurioso; y la desidia se vuelve tormento al contemplar muertos a los seres queridos. En el Guernica, el lascivo sátiro se transformaba en toro, y perdía su lujuria al contemplar la atroz estampa de Cupido muerto en brazos de Venus.

El toro, la mujer y el niño me recordaron otra escena de la mitología griega: la de Rea .la romana Ops, e incluso Cibeles., que con dolor infinito ofreció a su esposo Cronos .Saturno. su hijo recién nacido, para que lo devorase. Qué era la guerra sino una devoradora de los hijos de la patria. También encontré en Internet algunos textos que recogían conversaciones o comentarios privados, entre Picasso y sus amigos, palabras que luego acabaron publicándose. En una de estas conversaciones, mantenida en diciembre de 1936 acerca de una exposición de Rubens, Picasso reconocía el talento del pintor, aunque criticaba con dureza la ausencia de relato en la pintura de Rubens. Apenas unos meses más tarde, esa misma iconografía parecía incorporarse al Guernica, si bien entonces lo hacía dotada de múltiples relatos. Con esto di por finalizada la búsqueda en Internet. Cerré las ventanas abiertas en el escritorio del ordenador y caminé por la sala hacia las estanterías de la «P». Al final de la sala había que subir por una pequeña y aún más estrecha escalera, para llegar a las estanterías superiores, donde se encontraba la amplia sección dedicada a Picasso. Uno tras otro, fui ojeando los libros más voluminosos que encontré sobre el Guernica.