EN LA BIBLIOTECA 

El descubrimiento de la escalera de mano en 
una de las obras del Legado Picasso de 1981 me 
había causado tal impresión que no podía evitar 
imaginarla sustanciada en la escalera de madera 
por la que ahora descendía: conducía a la planta 
inferior de la biblioteca y sorprendía por su 
estrechez; dos personas pasaban justas por aquel 
túnel escalonado. Las paredes a ambos lados eran 
del mismo material que los escalones, todo de 
madera de jatoba, según supe después. El 
conjunto transmitía una sensación inquietante, 
acentuada por la débil iluminación. De haber 
inclinado los laterales un poco hacia el interior, la 
estructura habría recordado a la Gran Galería de 
la Gran Pirámide de Giza. Con el diseño de una 
escalera como esta, harto estrecha, se ahorraba un 
poco de espacio para la sala de lectura .casi 
vacía de lectores; conté solo tres. y se conseguía 
incrementar la percepción subjetiva de amplitud 
de la sala al salir de la escalera, aunque también 
se lograba el efecto contrario, es decir, 
incrementar la sensación de estrechez de la 
escalera cuando se accedía a ella desde la sala: el 
más por menos 1286, como el cobrar más por 
trabajar menos, conduce irremediablemente al 
menos, al menos por más, que la multiplicación 

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14 -2 -1 -1 +1 +1 +2 14 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.arquitecturaysociedad.com/es/congreso/congreso-internacional