personajes en la fotografía aparecían en la versión 
final del Guernica, todos menos esta mujer. La 
excepción era tan singular que, más que pensar 
que Picasso la había suprimido de la versión final 
del Guernica, me resultó más convincente pensar 
que esta mujer también aparecía en el Guernica, 
transformada en la mujer (1) que abrazaba 
amorosamente al hombre caído en el suelo. 
Picasso pintó un abrazo imposible, el que el 
espíritu de una mujer, recostada a los pies del 
mural, le daba a un hombre destrozado, del que 
tan sólo quedaban su cabeza y sus brazos. 

El análisis de estas fotografías, sumado a mi 
anterior análisis del Guernica y de otras obras del 
Legado Picasso de 1981 .los denominados 
«bocetos preparatorios» y «postscriptos»., me 
había sugerido tantas y tan complejas ideas que 
pensé si no sería mejor poner un poco de orden en 
aquel caos expositivo. Saqué una pequeña libreta 
del zurrón y esbocé un mapa con la ubicación de 
todas y cada una de las obras expuestas en la sala, 
dividida en varios ambientes. Luego me acerqué a 
una de las vigilantes y le pregunté si había más 
«bocetos» y «postscriptos» expuestos en otras 
salas: «No .me contestó.. De hecho aquí solo 
se exponen algunos». «¿Y por qué no se exhiben 
todos?», le pregunté. No me supo responder: 
tampoco ella conocía las razones. «Si desea ver 
reproducciones fotográficas de las obras que no 
se exponen puede probar a buscarlas en los

fondos de la biblioteca del museo», me comentó. 
Y hacia allí me encaminé, no sin antes 
preguntarle el camino: su indicación fue el hilo 
que me condujo hasta la biblioteca; sin él, hubiera 
sido incapaz de salir del laberinto.
14 -2 -1 -1 +1 +1 +2 142 14 -2 -1 -1 +1 +1 +2