
podría corresponderse con la de un becerro, vista su cabeza desde atrás, su ojo derecho en el panel derecho, su ojo izquierdo en el panel izquierdo, en los vanos de las puertas, o en el ojo del puente, entre otras opciones .cabezas (74)., su hocico alzado a los cielos; y en su mugir, abría su boca, mostrando a quién clamaba: el becerro pedía justicia; llamaba al Padre .Dios Hijo lo era., y a través de Él a su madre. La nube también podría representar, en vez de la boca, las cuerdas bucales del becerro, cuando la boca se abría en el cielo .cabeza (75).: la tierra azul haría de paladar; la nube haría de lengua, o de garganta, con Jesucristo como cuerda vocal; el carro haría de hocico; la copa del árbol sobre el carro sería un diente de leche .en honor al médico dentista., en el maxilar superior, símbolo de unos primeros dientes .de pecado. tras cuya caída nacerían los definitivos .libres de pecado.. La nube también parecía una cataplasma curativa; e incluso una encía sin dientes. El inocente becerro .cría del astado real, y del sugerido con todo el tríptico. sufría los tormentos propios de la infancia. Quizá con esta intención pintó el Bosco la pequeña cabeza de becerro .pues eso parecía., en uno de los dos vanos de la pequeña ventana de la carcelera fortaleza del infierno, encima del toro situado ante la puerta, en su misma vertical: el astado

acudía al rescate de su cría; Jesucristo acudía al rescate del ser humano. «Oyendo cualquiera la palabra del reino, y no entendiéndola, viene el Malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino» 1262. El vagabundo .o trotamundos. que el Bosco pintó en el tríptico cerrado, en el exterior de los paneles laterales, parecía estar ahí con el fin de abrirle los ojos al espectador, al abrirse el tríptico, de manera que pudiera entonces descubrir y confirmar la existencia del gigantesco caracol (49), que por algo el vagabundo, como el caracol, llevaba su casa a cuestas, simbolizada en la cesta con la que cargaba a sus espaldas 1263. 1262 Mateo 13, 19 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 1263 Lucas 22, 31-38 vatican:[español latín] latinvulgate biblos El vagabundo viaja con su casa a cuestas, y de cualquier lugar hace su casa. Los pájaros, que de cualquier árbol hacen su morada, pudieran ser utilizados en El carro de heno como símbolos de la libertad del espíritu, del bueno y del malo .como el del pecado, que en cualquier alma encuentra habitación.. En la esquina inferior izquierda del tríptico cerrado, el Bosco pintó dos cuervos junto a unos huesos y un cráneo animal, todos fuera del estrecho camino por el que transitaba el vagabundo, que hacia ese lado dirigía su bastón para defenderse de un pequeño