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de ojo derecho. La relación entre el abad y la madre superiora, y la de ambos con las otras tres monjas, daría para un buen culebrón televisivo. Algo del guión se podía intuir mirando alternativamente las cabezas (72 y 73). El Bosco parecía codificar en líneas rectas imaginarias algunas de las claves que permitían llegar a la correcta interpretación de El carro de heno. El panel central contenía bastantes ejemplos, como la línea vertical que unía los ojos de Dios Hijo .en la nube. con la boca abierta de la mujer a los pies del panel, boca que inspeccionaba el médico, boca también en boca de otras cabezas; o como la línea recta que unía la boca de Dios Hijo con la del fiel ángel sobre el carro de heno, pasando antes por la jarra colgante, llegando después hasta la mismísima esquina inferior izquierda del panel. De esta forma tan sutil parecía sugerir el Bosco que las nubes que rodeaban a Jesucristo también formaban parte de una boca, de una boca en los cielos, de una boca que clamaba al cielo. Por su situación, en lo alto del panel, no resultaba fácil asociar una cabeza a esta boca. Al inspeccionar el tríptico y fijarme en el toro vehículo del hombre traspasado por la vara .y símbolo de Jesús en una de mis interpretaciones., y en un becerro situado justo encima, en el vano izquierdo de la doble ventana de la fortaleza, en las fosas nasales del cráneo de la Muerte, se me ocurrió que esa boca quizá

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podría corresponderse con la de un becerro, vista su cabeza desde atrás, su ojo derecho en el panel derecho, su ojo izquierdo en el panel izquierdo, en los vanos de las puertas, o en el ojo del puente, entre otras opciones .cabezas (74)., su hocico alzado a los cielos; y en su mugir, abría su boca, mostrando a quién clamaba: el becerro pedía justicia; llamaba al Padre .Dios Hijo lo era., y a través de Él a su madre. La nube también podría representar, en vez de la boca, las cuerdas bucales del becerro, cuando la boca se abría en el cielo .cabeza (75).: la tierra azul haría de paladar; la nube haría de lengua, o de garganta, con Jesucristo como cuerda vocal; el carro haría de hocico; la copa del árbol sobre el carro sería un diente de leche .en honor al médico dentista., en el maxilar superior, símbolo de unos primeros dientes .de pecado. tras cuya caída nacerían los definitivos .libres de pecado.. La nube también parecía una cataplasma curativa; e incluso una encía sin dientes. El inocente becerro .cría del astado real, y del sugerido con todo el tríptico. sufría los tormentos propios de la infancia. Quizá con esta intención pintó el Bosco la pequeña cabeza de becerro .pues eso parecía., en uno de los dos vanos de la pequeña ventana de la carcelera fortaleza del infierno, encima del toro situado ante la puerta, en su misma vertical: el astado

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