para mirar con asombro al pájaro que le picoteaba 
la pupila, y al reptil en su boca. 

Los fotogramas no hacían sino multiplicarse 
como conejos, gracias a la multitud de cabezas 
que generaba la explosión combinatoria de tantos 
candidatos a ojos y bocas. Un entrante en la roca, 
en la parte exterior derecha de la puerta del 
paraíso, también hacía de boca en otras tantas 
cabezas orientadas de perfil hacia la derecha y 
hacia la escena de la tentación .cabezas (68 y 
69), respectivamente.; y la cabeza también 
miraba hacia Dios Padre, hacia los dos, tanto 
hacia el Dios Padre de la escena de la creación de 
Eva como hacia el Dios Padre en los cielos 
.cabeza (70), con ojo en el fruto esférico, 
alineado con la cabeza de Dios Padre, de ambos 
dos.. Y al alejarse de la puerta del paraíso los 
candidatos a ojos, las cabezas aumentaban de 
tamaño y sugerían otras formas. Dos pequeños 
animales en el prado de la tentación, herbívoro el 
de la derecha, omnívoro en apariencia el de la 
izquierda, animales a los que la perspectiva 
situaba flanqueando al fruto esférico y a la pera 
que coronaban la puerta del paraíso, sugerían los 
ojos doloridos de una cabeza (71) cuyo oído 
izquierdo aparecía taponado por el árbol del 
conocimiento del bien y del mal, aparente causa 
del dolor de cabeza: su boca, abierta de par en par 
en el vano de la puerta del paraíso, como en 
quejido, expresaba claramente este dolor. El

Bosco alineó el ojo izquierdo de esta cabeza (71) 
con el de Dios Padre en la escena de la Creación 
.situado más arriba. y con el de Adán en la 
escena de la expulsión del paraíso .situado más 
abajo., e incluso con un ave en vuelo hacia la 
puerta del paraíso, muy próxima a ella, entre el 
ojo (71) y el de Adán. Esta cabeza (71), con 
aspecto de león, de melena vegetal y rocosa .la 
que encerraba visualmente el prado de la 
tentación. conectaba con las cabezas de león al 
otro lado del tríptico: el heno del carro parecía 
sugerir ahora un aumento en la infección de oído. 

A la vista de todo lo dicho, el caracol (50) 
también pudiera ser un caracol bueno, infectado 
de pecado por los huevos del reptil, o por las 
larvas de los insectos .ángeles caídos., o por la 
serpiente del árbol del conocimiento del bien y 
del mal. Al contaminarse de pecado el 
caracol (50) se transformaría en el caracol (49), 
de camino al infierno. La complejidad de la 
composición era tal que incluso se podía asociar 
un caracol al paraíso y otro al infierno, o uno a 
Adán y el otro a Eva, que por algo en la escena de 
la expulsión del paraíso se orientaban en sus 
mismas direcciones. El caparazón sugería la carga 
del pecado, una carga que se proyectaba en la 
vara que atravesaba al hombre montado a lomos 
del toro en el panel derecho .como la vara 
sugería el árbol que atravesaba el cuerpo del 
caracol (50), árbol que a su vez remitía al árbol
14 -2 -1 -1 +1 +1 +2 789 789 789 789 14 -2 -1 -1 +1 +1 +2 789 789 789 779 779 776 779