
alcanzar, pues hacerlo requería de esfuerzo, se contraponía al pequeño fruto esférico y maligno que le ofrecía la serpiente. La pequeña cueva sería una vía a través de la cual los reptiles podrían poner en peligro el árbol de la vida: de ahí la espada y su vaina, en la pequeña cueva. Raro es que una planta nazca de una roca. Por eso, y porque Dios solo prohibió comer del árbol del conocimiento del bien y del mal, la escena más bien parecía servir para contraponer una planta o árbol divino .que en la alta cima de la roca tenía su sólida base, de difícil acceso. a un árbol maligno, el de la Muerte y el Infierno, el árbol del conocimiento del bien y del mal .con sus frutos al alcance de la mano., enraizado en el inframundo. Fue entonces, al hacer esta reflexión, cuando creí intuir el mensaje que el Bosco parecía estar tratando de transmitir con esta escena: el ser humano peca al no esforzarse por alcanzar la excelencia 1261. El rechazo al esfuerzo, el conformismo, la renuncia a la virtud, la vida fácil… Ahí reside el origen del pecado: el hombre fue creado vago; vago y vaga los creó Dios. Por eso, en El carro de heno, todo quisqui andaba tras el heno, de la subvención. Adán y Eva no vieron otro fruto más a mano y cometieron el error de aceptar la manzana que les ofreció la serpiente. Por no querer esforzarse, 1261 wsj:[youtube (17:55 R 20:40) transcript] elpais:[2008 2012]

Adán y Eva comieron de un fruto envenenado de sufrimiento. Por no querer arriesgarse a trepar una roca, comieron de un fruto envenenado de muerte. Si Adán y Eva hubieran rechazado la manzana, subido a la roca y comido de la pera, habrían visto la verdad y cegado al pecado; y hubiéramos sido la pera. Así parecía reinterpretar el Bosco la escena de la tentación, en El carro de heno. El Bosco también parecía aplicar esta metáfora a su propia obra: aquellos que, en lugar de comer y beber directamente de las obras del Bosco .jugosos frutos del árbol de la vida, que crece en la alta cima de la roca del talento., comieren y bebieren de los cercanos e insensatos frutos del árbol prohibido, que en forma de diabólicos .por carentes de sentido. comentarios de las obras les ofrece la serpiente, cometerán el mismo error que Adán y Eva, y serán expulsados del paraíso del arte, junto con la rastrera serpiente que les engañó. «No te esfuerces en analizar las obras, que yo te las explicaré, pues soy experto», dice la serpiente a Adán y Eva mientras les ofrece los envenenados frutos del árbol prohibido, a un módico precio. La misma metáfora podía aplicarse al ámbito religioso, apuntando a quienes se erigían en intermediarios entre Dios y el ser humano, ofreciéndole con engaños los frutos del árbol prohibido, con el fin de utilizarle y condenarle, para que nunca llegara a probar el