cubría los genitales., y hacia arriba 
.cabeza (59).. La cabeza podía suponerse 
incluso vuelta del revés .cabeza(60).: la rama 
que se curvaba y el enorme rabo rojo de la pera 
rosa .Dios Padre, justo encima, vestía corona 
roja y capa rosa. daban forma a este gigantesco 
y surrealista ojo que todo lo quería ver, 
desorbitado ahora de incredulidad al contemplar 
la escena de la tentación, en el panel izquierdo, y 
sus consecuencias, en los otros dos paneles. Y 
aún tenía más ojos esta cabeza, como los dos ojos 
cerrados en el verde .cabeza (61)., tras los dos 
ojos en los frutos. Ojos, ojos y más ojos. El 
Bosco volvía a superarse a sí mismo. Es la mirada 
del espectador la que, al centrarse en cada uno de 
los elementos que componen estas cabezas, da 
vida a la inverosímil y fantástica secuencia, 
aparentemente jamás vista, pues nada de esto 
.ni de todo lo demás. mencionaba el libro que 
tenía entre mis manos; y no era cosa para obviar 
.por poco que se quisiera escribir sobre esta 
obra., demostración de ceguera sería hacerlo. 

El pequeño reptil de la izquierda, hacia el que 
el ojo (53) miraba asustado, se alineaba con la 
pequeña boca de la cabeza (53), con el cubierto 
sexo de Eva .en la escena de la tentación. y 
con el fruto del árbol del conocimiento del bien y 
del mal que la serpiente sostenía en su mano. Y 
los ojos de los dos reptiles se alineaban con los de 
Eva en la escena de la expulsión del paraíso. No

parecía una casualidad. La espada en alto del 
arcángel mostraba fuego en mitad de su hoja; y 
parecía tener como vaina la pequeña boca de la 
cabeza (53): el Bosco alineó la punta del pico del 
pájaro, en el globo ocular derecho de la 
cabeza (53), con la punta de la espada; la línea 
pasaba por la pequeña boca de la cabeza (53). El 
Bosco parecía así asociar al arcángel con su 
espada: el arcángel emergía por el vano de la 
puerta del paraíso .boca de la cabeza (50).; la 
espada emergía del pequeño agujero en la roca 
.boca de la cabeza (53). sobre el vano de la 
puerta del paraíso. Y de esta relación se concluía 
que ambos, arcángel y espada, eran símbolos de 
lenguas. El arcángel, guardián de la puerta del 
paraíso, formaba parte integral de la propia y 
vigilante puerta del paraíso: el vano de la puerta 
era boca; el ángel, lengua. 

Con todos estos elementos, el Bosco construyó 
su complejo relato, abierto a distintas 
interpretaciones. Por ejemplo: el reptil y su pareja 
pudieran simbolizar a Adán y Eva. En este caso, 
dos reptiles pretenderían utilizar la pequeña boca 
de la cabeza (53) como refugio y nido donde 
depositar sus huevos, razón por la que la pequeña 
boca se abriría de par en par .en el vano de la 
puerta del paraíso. para escupirlos, o 
vomitarlos; la expulsión de Adán y Eva 
representaría ese momento. La espada, inserta en
14 -2 -1 -1 +1 +1 +2 783 783 783 781 781 14 -2 -1 -1 +1 +1 +2 781 781 781 779 781 781