
caparazón que protegía en su centro a Dios; y cierto es que no existe lugar más puro, ni fortaleza más inexpugnable. El Sol protege a Dios; la paja, al hombre. Y como el sol quema la paja, Cristo, misericordioso, se rodeaba de una nube. El Bosco aderezó su tríptico con claves que ayudaban a descifrar todos estos simbolismos, claves bien explícitas. De este tipo eran los pájaros que el Bosco pintó en los ojos derechos de los dos caracoles terrenales, claves destinadas a que se pudieran relacionar entre sí las dos cabezas de molusco. La puerta del paraíso, una estructura pétrea 1258 en forma de «U» invertida, aparecía coronada por una pequeña masa rocosa que sugería una cabeza (53). De la nariz de esta cabeza (53) surgía el delgado tallo de una planta espinosa, con tan solo dos flores, o frutos, ojos de la cabeza (53) y del caracol (50). El ojo izquierdo y cerrado de la cabeza (53) tenía forma de pera 1259: duerme y espera. Junto a él había un pequeño pájaro. La cabeza despertaba y abría asustada su ojo derecho, en el instante en que un ave 1260 le picoteaba el esférico fruto .flor de la visión.: si bien el ave parecía un peligro, también daba la 1258 wiki 1259 elmundo 1260 Mateo 13, 19 vatican:[español latín] latinvulgate biblos

impresión de estar avisando a la cabeza (53) de otro peligro que se cernía sobre ella, encarnado en un pequeño reptil que por allí andaba; hacia ambos dirigía el ojo (53) su mirada. La boca de la cabeza (53) se sugería con un pequeño orificio en el cenit del pétreo arco de la puerta del paraíso, en la unión con la base de la masa rocosa que hacía de cabeza (53). Todo apuntaba a que esta boca le servía de refugio y nido al pequeño reptil hacia el que miraba con preocupación el globo ocular derecho de la cabeza (53), y hacia donde también miraba asustado ese mismo globo ocular, ahora de la cabeza del caracol (50): las dos cabezas (50 y 53) eran, en este sentido, fotogramas de una misma secuencia. De hecho, el Bosco sorprendía con otro fotograma más, pues los mismos ojos también miraban hacia arriba .cabeza (54)., hacia Dios Padre. Incluso la sombra bajo el fruto esférico sugiere que el ojo está cerrado y acompaña al otro en su sueño .cabeza (55)., en otro fotograma más de la secuencia; el ojo miraba incluso de perfil, hacia la izquierda .su derecha. y hacia abajo .hacia su barriga embarazada, donde descansaba el pequeño reptil; cabeza (56)., y hacia arriba .cabeza (57).. Y el otro ojo también miraba de perfil, hacia la derecha y hacia abajo .cabeza (58); la pupila se unía en línea recta a la de otro pequeño reptil, quizá consorte del primero, situado al otro lado de arco, y llegaba hasta la hoja con la que Adán se