.cabeza (37).; y también eran ojos las oscuras 
telas que cubrían las cabezas de otras dos bestias, 
más abajo, junto al tiro .cabeza (38).; y 
también eran ojos otras cabezas que se 
combinaban con algunos de estos ojos. Y así 
podría seguir, por los siglos de los siglos. La 
imagen parecía haber sido diseñada por el Bosco 
con el fin de que fuese la atenta mirada del 
espectador la que descubriera, al navegar por la 
escena, los distintos fotogramas que componían 
las secuencias. Y aún se distinguían más cabezas. 
La cabeza (1) compartía su boca con otra 
cabeza (39), en el cuarto inferior del panel central 
.de múltiples pares de ojos, en pies, en 
sombreros, en el corazón, en un bastón, en el 
terreno….. Incluso el puente sugería la triste 
boca de una cabeza (40) con cráneo en la 
construcción cilíndrica, torre del infierno .con 
múltiples ojos, unos abiertos y tristes en las 
cabezas de las bestias, otros cerrados en sus alas, 
por poner algunos ejemplos.. Explosiva 
imaginación artística. 

La sutileza con que el Bosco aplicó su técnica 
de asociación de imágenes le permitió establecer 
relaciones opuestas muy ingeniosas, como la que 
se daba entre el arcángel San Miguel y el abad. El 
arcángel aparecía de pie en la esquina izquierda 
del panel izquierdo, espada en diestra, y bien alta; 
y el abad aparecía sentado en su trono de la 
esquina derecha del panel central, vaso en diestra,

y bien alto .que no lo alzaba más por no 
poder.. Si el Bosco recurría a esta comparación 
tan exacta .por contraria. y tan cómica entre el 
regordete abad y el fornido arcángel, guardián de 
la puerta del paraíso, no parecía que fuese sino 
para distinguir al abad como guardián de la puerta 
del infierno, en este mundo, que más o menos allí 
se sentaba. La severidad con que el arcángel 
cumplía su misión y expulsaba a Adán y Eva se 
transformaba en laxitud celebrada en el abad, que 
con su actitud parecía invitar a todos a adentrarse 
en el inframundo. 

Y vi más cabezas, aún más sorprendentes. 
Como aquella (41) que se sumaba al conjunto de 
cabezas que compartían secuencia 
cinematográfica con la cabeza (24) y se erigía en 
el representante más destacado del conjunto, pues 
le ponía broche de oro al ingenio del Bosco. Así 
lo reconocía él mismo eligiendo como lugar para 
estampar su firma la barbilla de todas ellas, en 
mitad de la boca de la cabeza (21), que tampoco 
se quedaba atrás en cuanto a ingenio .la 
gigantesca boca pronunciaba el nombre del 
Bosco: Iheronimus bosch.. La cabeza (41) 
compartía nariz y boca con la cabeza (24): nariz 
en el montículo; boca en el clero. Pero sus ojos, 
diminutos, enmascarados por la oscuridad, 
acechaban desde el fondo rojo del infierno, desde 
la claridad de dos ventanales, ojos de tenebrosas 
construcciones derruidas. Y en su cerebro de
14 -2 -1 -1 +1 +1 +2 767 767 723 767 767 14 -2 -1 -1 +1 +1 +2 768 764 761 768 764