
El Bosco eligió esta frase a conciencia. Ejemplos en El carro de heno los había a decenas. El montículo bajo la gigantesca seta también era cabeza (32) .con boca y barbilla religiosas; visible solo su mitad derecha. cuando la cabeza decapitada .la que pendía de una vara. le servía de ojo derecho: la nariz se sugería con la feroz cabeza felina de una bestia. Y también eran ojos el ave y el extremo de la vara .cabezas (33 y 34), respectivamente., justo encima, añadiendo así dos fotogramas más a la secuencia. El ave y el extremo de la vara sugerían un par de ojos de otra cabeza (35) .con nariz en la cabeza decapitada. ante cuya boca pasaban las bestias que conducían el carro de heno hacia el infierno. Las cabezas de las bestias que conducían el carro de heno también eran ojos de otra cabeza (17) .con el tiro en la nariz, y la boca donde el clero.: en su coronilla echaba raíces la gigantesca seta, a todas luces símbolo de la escena sobre el carro de heno, situada también en la coronilla, pero de la cabeza (1). Y así podría seguir hasta llenar mil páginas. La cabeza decapitada también era ojo izquierdo en otra cabeza (36) .con la boca donde antes. cuando la cara de un hombre .cubierta su cabeza y cuello por una tela blanca. hacía de ojo derecho; y también eran ojos, ahora dolidos, o dormidos, de esta misma cabeza, el cinto de un hombre vestido de rosa y los ganchos de otra vara cercana

.cabeza (37).; y también eran ojos las oscuras telas que cubrían las cabezas de otras dos bestias, más abajo, junto al tiro .cabeza (38).; y también eran ojos otras cabezas que se combinaban con algunos de estos ojos. Y así podría seguir, por los siglos de los siglos. La imagen parecía haber sido diseñada por el Bosco con el fin de que fuese la atenta mirada del espectador la que descubriera, al navegar por la escena, los distintos fotogramas que componían las secuencias. Y aún se distinguían más cabezas. La cabeza (1) compartía su boca con otra cabeza (39), en el cuarto inferior del panel central .de múltiples pares de ojos, en pies, en sombreros, en el corazón, en un bastón, en el terreno….. Incluso el puente sugería la triste boca de una cabeza (40) con cráneo en la construcción cilíndrica, torre del infierno .con múltiples ojos, unos abiertos y tristes en las cabezas de las bestias, otros cerrados en sus alas, por poner algunos ejemplos.. Explosiva imaginación artística. La sutileza con que el Bosco aplicó su técnica de asociación de imágenes le permitió establecer relaciones opuestas muy ingeniosas, como la que se daba entre el arcángel San Miguel y el abad. El arcángel aparecía de pie en la esquina izquierda del panel izquierdo, espada en diestra, y bien alta; y el abad aparecía sentado en su trono de la esquina derecha del panel central, vaso en diestra,