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supina ignorancia, el que construye en la Tierra el reino de la Muerte y del Infierno. Busqué en el libro la sección dedicada a la Mesa de los pecados capitales .expuesta junto a El carro de heno y a El jardín de las delicias, en el Museo del Prado. y releí las dos frases escritas en las filacterias, las dos procedentes del capítulo treinta y dos del Deuteronomio. La frase superior, tomada de los versículos veintiocho y veintinueve, decía: «GensGentes absquesin consilioconsejo estson ety sinesin prudentiaprudencia. UtinamOjalá saperentfueran sabios ete intellegerentintelegentes acy novissimalas postrimerías providerentprevieran » 1216. 1216 Deuteronomio 32, 28-29 vatican:[español latín] latinvulgate biblos bl: 2, 12-15 bl:GB42 1217 Deuteronomio 32, 20 vatican:[español latín] latinvulgate biblos bl:1, 30-32 La frase inferior .acorde con la amenaza, que parecía proceder del inframundo. pertenecía a la primera parte del versículo veinte. Decía así: «AbscondamEsconderé faciemla cara meammía abde eisellos ety consideraboconsideraré novissimalas postrimerías eorumsuyas » 1217.

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Así habló Dios .al menos en este capítulo del Deuteronomio. tras contemplar la maldad de sus hijos e hijas. Y así lo reflejó el Bosco en su pintura, si bien las frases también admitían otras interpretaciones. Regresé al análisis de El carro de heno. Su composición era bastante más compleja de lo que pudiera parecer a primera vista. El Bosco había incluido a la derecha del panel central una cabeza humana decapitada, de ojos vendados, quizá para apelar al subconsciente del espectador, con el fin de indicarle la existencia de la enorme cabeza (12), ciega, de cerebro vano como el heno. Encima de esta cabeza decapitada, el Bosco sugería otra (19), construida con un tablón y una especie de cubierta a modo de embudo invertido que hacía de tapa de los sesos; el cuerpo de esta cabeza era un empinado montículo; sobre su espalda sostenía la gigantesca seta alucinógena. La cabeza (19) parecía servir de enlace entre la cabeza (12) del panel central y la torre que hacía de cabeza (1) en el panel derecho. El objetivo del tablón era ingeniosamente enrevesado. Por una parte, el Bosco lo utilizaba para conducir al espectador hasta los tablones situados sobre la construcción que hacía de cabeza (1), en el panel derecho, colocados en la misma posición relativa, a la altura de los ojos, debajo de la tapa de los sesos. Por otra parte, el Bosco utilizaba el tablón y los ojos sugeridos sobre el tablón para conducir

14 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.biblegateway.com/passage/?search=deuteronomio%2032;&version=6; http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__P5A.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_vt_deuteronomii_lt.html#32 http://www.latinvulgate.com/verse.aspx?t=0&b=5&c=32 http://biblos.com/text/deuteronomy/32-28.htm http://molcat1.bl.uk/treasures/gutenberg/pagemax.asp?Page=100v&vol=1&strCopy=K&strResize=no http://molcat1.bl.uk/treasures/gutenberg/search.asp http://www.biblegateway.com/passage/?search=deuteronomio%2032;&version=61; http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__P5A.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_vt_deuteronomii_lt.html#32 http://www.latinvulgate.com/verse.aspx?t=0&b=5&c=32 http://biblos.com/text/deuteronomy/32-20.htm http://molcat1.bl.uk/treasures/gutenberg/pagemax.asp?Page=100v&vol=1&strCopy=K&strResize=no 14 -2 -1 -1 +1 +1 +2 725 753 753 725 723 723