
y penurias. En el capítulo cinco se enumeraban los descendientes de Adán hasta llegar a Noé y a sus hijos. En el capítulo seis 1131, en los versículos uno y dos, se narraba una curiosa historia: «1Y acaeció que, cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la haz de la tierra y les nacieron hijas, 2viendo los hijos de Dios las hijas de los hombres que eran hermosas tomáronse mujeres escogiendo entre todas». Esta escena sí podría corresponderse con la del panel central de El jardín de las delicias: si la escena del panel central fuese la de los hijos de Dios que elegían y tomaban a las hijas de los hombres .a imagen de Adán y Eva cuando eligieron y tomaron del fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal., entonces sí tendría sentido que los jinetes en cabalgata alrededor del pequeño estanque, situado en el centro del panel central, fuesen todos varones, y que las hembras chapotearan en el pequeño estanque 1132, cual Pegeas esperando a ser elegidas por su Hilas 1133, cual Libertades esperando a sus Naciones 1134. El cortejo amoroso se transformaría en danza 1135, en cinturón de 1131 Génesis 6 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 1132 wiki abc 1133 wiki:[Pegeas Hilas lek] 1134 wiki google:[imágenes web] 1135 wiki:[1 2 3]

amazona 1136 .hecho de amor de hombre., en torno al pequeño lago azul. Y aunque muchos eran los animales que poblaban el panel central, no podían estar más limpios los establos de Augías 1137. 1136 wiki google 1137 wiki google Este capítulo del Génesis continuaba de una forma sorprendente: «3Y dijo Jehova: RNo contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne: mas serán sus días ciento y veinte añosr. 4Había gigantes en la tierra en aquellos días; y también después que entraron los hijos de Dios a las hijas de los hombres y les engendraron hijos, estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de nombre». La mayor sorpresa saltaba en los tres siguientes versículos: en una decisión inaudita, impropia de un dios todopoderoso, Dios decidía, de improviso, destruir a todos los seres por Él creados; porque se había dado cuenta con tristeza de la maldad que reinaba en el pensamiento y en el corazón de los hombres. Esta maldad de pensamiento y corazón, en su acepción lujuriosa, libertina y ociosa, parecía verse reflejada en el panel central de El jardín de las delicias, panel que daba título al tríptico, por representar la vida placentera en un delicioso jardín. Ni los hombres ni las mujeres