La ira me estaba llevando demasiado lejos, 
hacia arenas movedizas intransitables. Respiré 
hondo y me contuve 1125. Dejé de divagar y me 
centré en el análisis del cuadro de Dalí que tenía 
ante mí. 

1125 Salmos 37 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

1126 Génesis 3, 3 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

A media altura, ligeramente a la derecha, Dalí 
había pintado la cabeza de un león, justo bajo el 
hombro derecho de la mujer; y aunque la cabeza 
era de un tamaño reducido, se mostraba 
amenazante. Su larga y rosácea lengua salía de la 
boca abierta para apuntar hacia arriba, hacia el 
hombre y la mujer que eran creados. El león, de 
melena solar, mostraba en su boca abierta seis 
afilados dientes, tres en cada maxilar. Esta visión 
me puso en guardia: los dientes de la calavera en 
El Descendimiento remitían a la Biblia. Saqué del 
zurrón las fotocopias que había hecho en la 
Biblioteca Nacional de los primeros capítulos del 
Génesis, donde se relataba la historia de Adán. En 
el capítulo tres, versículo tres, leí: «Mas del fruto 
de aquél árbol, que está en medio del paraíso, 
mandónos Dios que no comiésemos, ni le 
tocásemos siquiera, para que no muramos» 1126. La 
boca del león parecía también relatar la historia 
de lo que sucedía en el cuadro. La lengua del león, 
dirigida hacia el hombre y la mujer, parecía 
también dirigir esas palabras hacia ellos. Adán y

Eva habían probado el fruto prohibido y Dios, 
tras recordarles su advertencia, les expulsaba del 
paraíso. La genialidad de Dalí le permitía incluir 
en el lienzo asuntos personales, sus recuerdos, su 
vida y aun así contar también estas otras historias. 

Escuché con atención las explicaciones que dos 
guías les hicieron a sus respectivos grupos. El 
primero que llegó era de chavales que parecían de 
un instituto. El segundo lo formaban extranjeros. 
Todos ponían caras de asombro y de 
incomprensión aún más explícitas que las que 
había visto frente al Guernica. Tras seguir con 
atención las dos charlas, en español y en inglés, 
concluí que aquella obra tenía tantas 
interpretaciones como personas se atrevían a 
interpretarla. 

EL JARDÍN DE LAS DELICIAS (H. 1505), DEL BOSCO 

Ojeé los primeros capítulos del Génesis y luego 
busqué en el libro de Roger van der Weyden la 
reproducción de El jardín de las delicias. Era más 
que evidente que el Bosco también se ceñía al 
relato bíblico. 

El tríptico cerrado hacía referencia al primer 
capítulo del Génesis. El exterior de los paneles 
cerrados representaba en grisalla el tercer día de 
la Creación: ya existían la luz y las tinieblas, el 
cielo y las aguas, la tierra y los mares y todas las 
plantas y árboles frutales. Todo aparecía sobre un 
plano circular, ecuador de una esfera traslúcida.
14 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.biblegateway.com/passage/?search=salmos%2037&version=NVI http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PH6.HTM http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=0&b=21&c=36 http://biblos.com/text/psalms/37-1.htm http://www.biblegateway.com/passage/?search=Genesis%203&version=RVA http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__P4.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_vt_genesis_lt.html#3 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=0&b=1&c=3 http://www.biblos.com/text/genesis/3-3.htm 14 -2 -1 -1 +1 +1 +2