691

les ensenar e doctrinar buenas cos[t]umbres e poner en ello la diligencia devida segun d mas largamente en las letras de la dicha concession se contiene · por ende suplico al rey mi senor muy afectuosamente e encargo e mando a la dicha princesa mi hija e al dicho principe su marido q [ue] asi lo hagan e cumplan e que este sea su principal fin e que en ello pongan mucha diligencia e no consientan nin den lugar que los yndios becinos e moradores a las d[ic]ha s yndias e t[ie]rra firme ganadas e por ganar reciban agravio alguno en sus personas ni bienes mas manden q [ue] sea [n] bien e justamente tratados e si algun d agravio han recebido lo remedien e probean por man[er] que no se exceda en cosa alguna lo q [ue] por las letras ap[ostó]licas la d[ic]ha concession nos es inyungido e mandado». Guerras, invasiones, expolios… Cuántos historiadores sucumbían fascinados ante las grandes guerras. Que unos aborígenes en taparrabos hubieran vivido felices durante siglos, sin más preocupaciones que las de alimentarse y descansar, no constituía un hecho histórico relevante, en comparación con las incivilizadas batallas de las grandes civilizaciones, tan voluminosamente documentadas por vencedores y vencidos, igual de imparciales ambos; pero sí que formaban parte de la historia los palacios y los templos que se construyeron .y

692

destruyeron. a base de mano de obra .y fuerza bruta. desconocida y esclavizada, o engañada, que es lo mismo. La vida feliz del aborigen, como la de Adán y Eva en el paraíso, condenada estaba a ser destruida a garrotazos propinados con las ramas del árbol del conocimiento del bien y del mal. Así lo dicta la poderosa ley del poderoso, para el que la vida sencilla y venturosa no es susceptible de negocio, razón por la que hay que erradicarla, no vaya a cundir el ejemplo: por eso hay que desangrar a impuestos a los individuos, y destruirlos si no pagan. Así florece la civilización. El progreso social se mide en función de los bosques devastados, de la contaminación producida, de las especies exterminadas, de lo hipotecados que están los individuos… La violencia, antes ejercida con fuerza por la mano del señor feudal, líder de su imperio, la administra ahora con inteligencia la mano del señor financiero, siempre con guante blanco .el de la política., para no mancharse. Todo tiene solución, en el mundo financiero; porque es él quien crea a su dios, el dinero. Por eso, cuando aparece un problema, basta con traspasárselo, y el mundo financiero lo resolverá, a cambio de forrarse, a costa de los demás, pasados, presentes y futuros. Y así roban, con todas las de la ley. Y en cuanto pintan bastos, el de los oros, espada en mano, acaba su copa y se va a otro sitio más decente; y si te he visto, no me acuerdo.

14 -2 -1 -1 +1 +1 +2 14 -2 -1 -1 +1 +1 +2