
Después de estas cosas miro: se abre una puerta en el cielo. Y allí subo y veo cosas que es que ni yo me las creo. Un cordero sieteojos abre un libro bien sellao. Y como no te arrepientas: ¡Date ya por inflamao! Riau, riau, riau, tío Juanillo, te has pasao. Esas cosas no se dicen, que hasta a mí me has asustao. Riau, riau, riau, tío Juanillo, te has pasao. Anda, cántalo de nuevo, y sé un poco más moderao.

Y se abrieron siete sellos. Y sonaron las trompetas. Y salieron toas las bestias: ninguna tenía tetas. Y vertieron siete copas y montaron un fiestón. Y como no te arrepientas: ¡Babilonia, al paredón! Riau, riau, riau, tío Juanillo, te has pasao. Esas cosas no se dicen, que hasta a mí me has asustao. Riau, riau, riau, tío Juanillo, te has pasao. Anda, cántalo de nuevo, y sé un poco más moderao.