papeleo del entierro. Después de no pocos 
problemas burocráticos con el seguro, pactan el 
traslado del cuerpo hasta el velatorio y la 
incineración al día siguiente. Cuando llegan los 
de la funeraria al hospital, a retirar el cuerpo, se 
dirigen con todos los papeles en regla al depósito 
de cadáveres. Allí abren el nicho en el cual ha 
sido depositada la anciana y entre tres personas la 
pasan del nicho abierto al ataúd. Y, he aquí, que 
al depositar a la anciana en el ataúd, la anciana 
despierta y empieza a hablarles. El susto que se 
dan todos los allí presentes es de órdago. Avisan 
de inmediato por teléfono al cirujano cardiólogo, 
que no se lo puede creer; porque la mujer no tiene 
su corazón dentro de su cuerpo, porque el corazón 
no fue reintroducido en el cuerpo al darse por 
concluida la operación, sino depositado en el 
depósito de residuos orgánicos, tal y como manda 
la ley. Por teléfono insisten: «La mujer está 
hablando». El cirujano baja corriendo al depósito 
junto con todo el equipo médico que operó a la 
mujer. Cuál no será la sorpresa de todos ellos al 
llegar y ver a la mujer en el féretro, despierta y 
hablando. Al ver al cirujano y a su equipo médico, 
la mujer les dice: «No se turbe vuestro corazón, 
ni tenga miedo 9485. El corazón que me quitasteis 
era un corazón de piedra. Ahora Dios me ha dado 

9485 Juan 14 vatican:[español latín] latinvulgate biblos

un corazón de carne 9486. Venid y meted vuestras 
manos en mi pecho». El cirujano obedece y mete 
sus manos en el pecho abierto de la anciana; pero 
no halla corazón alguno. Sin poder creérselo, el 
cirujano ordena a todos y cada uno de los 
miembros de su equipo que hagan lo mismo. 
Ninguno halla corazón alguno. «Para que deis 
testimonio de vida eterna ha sido hecho esto 
.dice la anciana.. Alegraos, pues, y dad gloria 
a Dios, que ahora yo vuelvo al Padre». Y la 
anciana dejó de dar señales de vida. Y había doce 
personas presentes en aquel momento. Así fue 
cómo, desde entonces, aquellas doce personas 
dieron testimonio de vida eterna con sus vidas. Y 
todos dieron gloria a Dios.9487 

9486 Salmos 37, 31 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

Jeremías 31, 33 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

Ezequiel 11, 19 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

Ezequiel 36, 26 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

9487 «Una anciana […] gloria a Dios.» fue escrito el 21 de octubre 
de 2015. La versión final incorpora algunos cambios de edición.
34 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.biblegateway.com/passage/?search=Juan%2014&version=NVI http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PWK.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_nt_evang-ioannem_lt.html#14 http://latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=1&b=4&c=14 http://biblos.com/text/john/14-1.htm 34 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.biblegateway.com/passage/?search=salmos%2037&version=NVI http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PH6.HTM http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=0&b=21&c=36 http://biblos.com/text/psalms/37-31.htm http://www.biblegateway.com/passage/?search=Jeremías%2031&version=NVI http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PCB.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_vt_ieremiae_lt.html#31 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=0&b=28&c=31 http://biblos.com/text/jeremiah/31-33.htm http://www.biblegateway.com/passage/?search=Ezequiel%2011&version=NVI http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PD9.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_vt_ezechielis_lt.html#11 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=0&b=31&c=11 http://www.biblos.com/text/ezekiel/11-19.htm http://www.biblegateway.com/passage/?search=Ezequiel%2036&version=NVI http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PDY.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_vt_ezechielis_lt.html#36 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=0&b=31&c=36 http://www.biblos.com/text/ezekiel/36-26.htm