sería ajusticiado en EE.UU. un condenado a 
muerte. Y así fue cómo, al tercer día, el hombre 
dejó su carta en la mesa frente al televisor; y 
encendió el televisor; y puso un canal de EE.UU.; 
y cuando el canal confirmó que el preso había 
sido ejecutado, entonces, se degolló delante del 
televisor. Al instante, la puerta de su casa fue 
echada abajo y en la casa entraron a toda prisa la 
policía y un equipo médico, para ver si el hombre 
había cumplido su promesa y, de haberla 
cumplido, evitar su muerte. Mientras le atendían 
delante del televisor, el canal de televisión recibió 
la noticia y la dio en directo, diciendo que aquel 
hombre había cumplido su promesa y se había 
degollado, si bien la policía y un equipo médico 
había echado abajo la puerta de la casa del 
hombre y ahora estaban intentando salvarle la 
vida. Y todo esto lo vio en ese mismo canal el 
presidente de los EE.UU. junto a su más cercano 
grupo de asesores y miembros del Gobierno. Y, 
entonces, el canal de televisión recibió otra 
noticia y la dio en directo, diciendo que el 
presidente de los EE.UU. se disponía a dar una 
rueda de prensa con carácter inmediato. Y 
conectaron con la rueda de prensa. Y el 
presidente de los EE.UU. dijo:
34 -2 -1 -1 +1 +1 +2 34 -2 -1 -1 +1 +1 +2