

LA PARÁBOLA DEL HIJO PRÓDIGO Un hombre tenía dos hijos. Un día, el hijo mayor le dijo al padre: «Padre, con los buenos dones que me has dado, mañana partiré lejos». Y así lo hizo. Y allá por donde fue, el hijo mayor hizo mucho bien, gracias a los buenos dones que recibió del padre. Con el tiempo llegaron noticias de esto a la casa del padre. Y al oírlas el hijo menor, se acercó al padre y le dijo: «Padre, mañana partiré a una lejana provincia; mas nada me des, pues quiero abrirme camino en la vida por mí mismo». Y al día siguiente partió. Y allá por donde fue, el hijo menor pasó muchas calamidades, pues no tenía ningún don, ni bienes con los que sustentarse. Y aunque en muchos sitios fue rechazado, nunca desfalleció. Y pasaron años, y su situación no mejoró. Y vino una grande hambre en aquella lejana provincia; y le comenzó a faltar hasta el pan. Desesperado, se llegó a un señor de aquella tierra, el cual le envió a su cortijo, para que apacentase los puercos. Y deseaba henchir su vientre de las mondaduras que