
«38 Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, mas la voluntad de aquel que me envió. 39 Y esta es la voluntad de aquel que me envió, es á saber, del Padre: Que todo lo que me diere, no pierda de ello, mas que lo resucite en el dia postrero. 40 Y esta es la voluntad de aquel que me envió: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el dia postrero. 41 Murmuraban entonces de él los Ju- díos, porque habia dicho: Yo soy el pan que descendí del cielo. 42 Y decian: ¿No es este Jesus, el hijo de Joseph, cuyo padre y madre nosotros conocemos? ¿Cómo pues dice este: Que del cielo he descendido? 43 Y Jesus respondió, y les dijo: No murmureis entre vosotros. 44 Ninguno puede venir á mí, si el Padre que me envió, no le trajere; y yo le resucitaré en el dia postrero. 45 Escrito está en los Profetas: Y serán todos enseñados de Dios: asi que todo aquel que oyó del Padre, y apren- dio, viene a mí» 9150. 9150 Juan 6, 38-45 vatican:[español latín] latinvulgate biblos

Igual que al dar de comer al hambriento desaparece el mal que el hambre causa en el individuo y en la sociedad, así desaparecerá el mal de cuantos sean sumergidos en el infinitamente misericordioso lago de fuego 9151, lago de redención eterna. El fuego eterno transformará el infierno en gloria .a quienes antes se comportaban como demonios, dará entonces gloria verlos 9152. y transformará la muerte en vida eterna. Por eso, incluso el Seol, el frío eterno, arrojado ha de ser al fuego eterno, para que, al morir, viva. Palabra de Dios es el bien. Como es de bien no colgar la ropa sucia en el armario, junto a la ropa limpia, sino depositarla en el cesto de la ropa sucia hasta llenar el cesto, y entonces poner la lavadora, pero no para quemar la ropa, sino para dejarla bien limpia, como nueva, y así colgarla en el armario. «Esa lavadora que tú dices no funciona», dirán algunos, al verla encendida y, aun así, parada. En verdad estos se equivocan, pues solo es que en su día cortaron el agua y aún no ha vuelto. La prueba más evidente de la infinita misericordia de Dios es la existencia del mal: aun pudiendo destruir en un instante a las malas personas, Dios es infinitamente misericordioso con ellas, e igualmente paciente, 9151 intereconomia cern:higgs elpais elmundo abc larazon 9152 Ezequiel 28 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Isaías 66, 24 vatican:[español latín] latinvulgate biblos