delineándole San Felipe y San Francisco el 
camino hacia su mandíbula. La Muerte huele a 
mundo y sabe a flores, y en el cielo se ve con 
buenos ojos; porque es santa bombilla, ecológica 
y de bajo consumo, que alumbra la vida eterna; y 
el Hades la custodia, en su boca abierta en vano, 
con ojos angélicos en lo más alto. Y la historia se 
repite, en el santo marco, cabeza de león, el de 
San Marcos, y el de la tribu de Judá: «8Judá, te 
alabarán tus hermanos; la mano tuya en la cerviz 
de tus enemigos; adorarte han los hijos de tu 
padre. 9Cachorro de león eres, Judá; tras la presa 
ascendiste, hijo mío; y después te echaste a 
descansar, cual león, como leona. ¿Quién lo 
despertará? 10No será apartado de Judá el cetro, ni 
del gobernante su vara de mando, hasta que venga 
el que ha de ser enviado, el que será la esperanza 
de las naciones» 9118. 

9118 Génesis 49, 8-10 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

9119 Apocalipsis 5, 5 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

EtY 
unusuno 
dede 
senioribuslos ancianos 
dixitdijo 
mihime: 
”
“NeNo 
fleverisllores; 
eccehe aquí 
vicitque ha vencido 
leoel león 
dede 
tribula tribu 
Iudade Judá, radixla raiz 
Davidde David, aperireque abrirá 
librumel libro 
ety 
solveredesatará 
septemlos siete 
signaculasellos 
eiussuyos"
”.9119

El león (36) de ojos dorados en los capiteles 
del marco, elevaba sus ojos (37) al abrir sus 
fauces para tragarse, cual fuego eterno, a la 
Muerte y al Hades, y al resto de personajes del 
Apocalipsis, camino de la nueva Jerusalén. 

En El entierro del señor de Orgaz, el toro (17) 
sugiere, con sus múltiples ojos y perspectivas en 
las que posa su cabeza, una fascinante secuencia 
de fotogramas. Varios de estos ojos derechos se 
sugieren en la zona derecha, a mano izquierda de 
Cristo, en el ala del ángel (38), o en su pierna (39), 
por poner dos ejemplos. En estos casos, la cabeza 
muestra su perfil derecho, con su hocico en el 
cráneo de la Muerte, y la fosa nasal derecha del 
toro en el ojo izquierdo de la Muerte, presionado 
su hocico contra el borde semicircular de la obra. 
Las cabezas alineadas de los resurrectos, 
transformadas en ojo derecho .y también 
izquierdo. del toro, permiten ir girando la 
perspectiva a medida que la cabeza se ladea hacia 
su derecha hasta mostrar sus dos fosas 
nasales (40) .en los ojos de la Muerte, por 
ejemplo.. Pero el giro no se detiene, sino que 
continúa de manera sorprendente, sugiriendo que 
la cabeza del toro es cabeza (41) de la Muerte, 
tumbada como está, transfigurada ahora en 
minotauro .prefiguración de los de Picasso., 
que gira su cabeza completamente hacia atrás, 
dejando apenas ver su morro, que por allí asoma, 
con su ojo derecho cerrado de placer sobre la
33 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.biblegateway.com/passage/?search=Génesis+49&version=NVI http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__P1E.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_vt_genesis_lt.html#49 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=0&b=1&c=49 http://www.biblos.com/text/genesis/49-8.htm http://www.biblegateway.com/passage/?search=Apocalipsis+5&version=NVI http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__P111.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_nt_apocalypsis-ioannis_lt.html#5 http://www.latinvulgate.com/verse.aspx?t=1&b=27&c=5 http://www.biblos.com/text/revelation/5-5.htm 33 -2 -1 -1 +1 +1 +2 5675 5675 5654 5675 5675 5675 5675