Al despertar, el ojo izquierdo se traslada a la 
cabeza de Cristo .cabeza (21); y cabeza (22), 
con boca en el canal., e incluso a la cabeza de la 
Virgen María .cabeza (23).. Las pequeñas 
cabezas de las almas, dentro del cuerpo de la 
bestia, sugieren otros ojos derechos abiertos 
.cabezas (24).. La cabeza (25) se muestra 
frontal en la mitad superior de El entierro del 
señor de Orgaz .R3E2., sobre los bíceps y 
codos del humano can Cerberos (8), con cuerpo y 
hombros en El entierro del señor de Orgaz 
.R9E2.. Hasta la bermeja nariz del león 
sugiere una pequeña cabeza (26) de bestia, de 
gran boca abierta que se cierne sobre el ángel. El 
hocico bermejo sirve para identificar al Infierno 
con el dragón bermejo del Apocalipsis, con ese 
dragón, serpiente antigua, que es el diablo y 
Satanás. La unión de ambos cuerpos sugiere el 
traspaso de poder del dragón a la bestia salida del 
mar. Incluso la cabeza de San Pedro y de la 
Virgen María sugieren ojos en una cabeza (27) de 
bestia con hocico bermejo, ojos también del 
león (28). El omoplato derecho de la Muerte 
sugiere la cabeza del dragón (29), serpiente de 
colmillos de fuego, que une su alargado cuerpo al 
de la bestia salida del mar y al del Infierno, 
sugiriendo así el traspaso de poder, de trono y de 
la grande potestad del dragón a la bestia salida del 
mar. El dragón mira amenazante y de reojo al 
señor de Orgaz; y comparte su ojo derecho con el

ojo izquierdo del cordero (1), que ahora 
encarnaría a la bestia salida de la tierra, que 
apunta a un cordero .por sus cuernos.. La 
imagen también remite a otros pasajes del 
Apocalipsis, como aquel en el que el dragón 
pretende devorar al niño que la mujer a punto 
está de parir: el dragón gira su cabeza (30) hacia 
en niño, en la vagina, y hacia ellos dirige su 
lengua dorada. Las ricamente decoradas capa 
pluvial y mitra que cubren a San Agustín sugieren 
la gigantesca cabeza y los colmillos de una 
serpiente (31) dorada .orientada de perfil 
izquierdo, con aspecto felino y ojo cerrado en la 
sombra. que desencaja su boca ante el señor de 
Orgaz, como para tragárselo: la bestia parece 
surgir de la tierra. Hacia esta serpiente mira con 
sorna el ojo del dragón. Y o bien el Infierno, la 
serpiente (31), regurgita al señor de Orgaz para 
entregárselo a la Muerte; o bien, teniendo en 
cuenta que el intercambio de fluidos en el coito 
entre el Infierno y la Muerte es bidireccional, tal 
y como sugiere la imagen y el contexto bíblico 
.que tras la muerte manda a muchos al 
infierno., la Muerte se lo entrega a las fauces 
del Infierno. Los ojos de la cabeza (2), los 
oscuros ojos grises junto al ala y la pierna del 
ángel central, también lo son de una leona (32) 
con fosas nasales en la sombra tras la tela dorada 
que viste al ángel: el fiero león abre sus fauces y 
ruge tras la escena del entierro; y abalanza su
33 -2 -1 -1 +1 +1 +2 5659 5659 5659 5659 5659 5648 5659 5659 5659 5659 33 -2 -1 -1 +1 +1 +2 5642 5660 5660 5660 5645 5660