escuadra que apunta a los dos ojos del becerro de 
oro. Estas y otras líneas, sugeridas por la 
composición, parecen haber sido trazadas con la 
precisión de un gran arquitecto, con una gran 
escuadra, una escuadra aún más grande que las 
que el Greco incluyó en su lienzo, aún más 
grande que la escuadra sugerida por el gigantesco 
brazo en jarra al que dan forma las nubes. La 
escuadra es un buen símbolo de la fuerza 
inquebrantable del brazo (14) masculino, tanto 
como el compás lo es de unas piernas femeninas 
que se abren a la vida. 

El entierro del señor de Orgaz es fuente de 
símbolos e imágenes fantásticas, de la que bebe 
hasta saciarse el ojo inteligente. Con estos 
precedentes, no es de extrañar que esta obra del 
Greco dejara una profunda impronta en Picasso 
cuando la vio en Toledo. Alguna razón debía de 
haber para que, unos años antes de morir, Picasso 
seleccionara algunos de sus textos en escritura 
automática, enredadamente indescifrables, 
realizados en distintas fechas, y junto a un 
grabado y doce aguafuertes los publicara en un 
libro al que tituló El entierro del conde de 
Orgaz 9088. Y si dijo «conde» en lugar de «señor» 

9088 El entierro del conde de Orgaz (Barcelona, 1969; Gustavo 
Gili, Ediciones de la Cometa), de Pablo Ruiz Picasso. Texto 
(1957-1959), 1 grabado al buril (1939) y 12 aguafuertes (1966-
1967) de Pablo Ruiz Picasso. Prólogo No digo más que lo que no 
digo de Rafael Alberti.

fundacionpicasso 

9089 Picasso: Tradición y vanguardia (2006; ISBN 8480262974), 
catálogo de exposición editado por el Museo Nacional Centro de 
Arte Reina Sofía. Comentario número 2 en página 350. 

museodelprado museoreinasofia google:[mdp mrs] 

google:[picassotradicionyvanguardia] 

fue por narices, para homenajear a la obra 
homónima del Greco, para convertir el título en 
un mar de cabezas, con la del Greco en su centro. 
«También hicimos excursiones a El Escorial, 
Aranjuez y Toledo», relata Francisco Bernareggi 
Calderón refiriéndose a Picasso y al curso 1897-
98, «¡La de horas que pasamos admirando y 
estudiando El entierro del señor de Orgaz!» 9089. 
Picasso tuvo sin duda que volver a ver El entierro 
del señor de Orgaz en la Iglesia de Santo Tomé, 
en un viaje que hizo a Toledo en enero de 1901, 
tras instalarse temporalmente en Madrid. Unos 
meses antes, en octubre de 1900, se había 
instalado en París, donde pudo visitar la sección 
de pintura de la Exposición Universal y el Museo 
del Louvre. 

Pero lo más sorprendente de El entierro del 
señor de Orgaz aún no ha sido dicho. Y es que en 
la mitad superior del lienzo aparece el 
Infierno (15) penetrando por detrás a la 
Muerte (16) mientras Jesucristo, la Virgen María, 
San Pedro, Juan Bautista y el resto de santos y 
personalidades resurrectas descansan sobre esta 
escena de amor desenfrenado, necrofílico-
33 -2 -1 -1 +1 +1 +2 5652 33 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://fundacionpicasso.malaga.eu/opencms/opencms/fundacionpicasso/portal_es/menu/submenus/seccion0001/secciones/obras/libros/obra0012 https://www.museodelprado.es/actualidad/noticia/ssmm-los-reyes-han-inaugurado-hoy-la-exposicion/f7c62a8d-3a86-4b2d-8f86-e5866e72f6a7 http://www.museoreinasofia.es/exposiciones/picasso-tradicion-vanguardia http://www.google.es/search?q=Picasso+tradici%C3%B3n+y+vanguardia+2006+site%3Amuseodelprado.es http://www.google.es/search?q=Picasso+tradici%C3%B3n+y+vanguardia+2006+site%3Amuseoreinasofia.es http://www.google.es/search?q=Picasso+tradici%C3%B3n+y+vanguardia+2006 5653 5653