
Picasso replica esta composición en Madre con niño muerto IV 9056 .a las 9.. Cuando el caracol regresa al interior de su concha, regresa al infierno y a la muerte, y con él se lleva a Jesús crucificado. Picasso proyecta esta idea en el Guernica. 9056 Madre con niño muerto IV (viernes 28 de mayo de 1937; grafito, aguada, collage y barra de color sobre papel tela; 23,1 cm × 29,2 cm), de Pablo Ruiz Picasso, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (DE00084), Madrid. museoreinasofia:[1 2] google:[imágenes web] #ahsLPA37 wiki El movimiento en la pintura, la sucesión de fotogramas en secuencias, tan presente en el Legado Picasso de 1981, también está presente en Cristo en la cruz. Los dos clavos en los pies de Jesús son ojos tristes y llorosos en la cabeza de la serpiente, o de la tortuga, o del caracol, cuyos cuernos se prolongan en las piernas de Jesús e incluso llegan hasta los clavos en sus manos; son ojos cristalinos que miran de frente con la misma intención con que Jesús mira hacia el cielo. Y también son ojos (6) las dos uñas de los dedos gordos de los pies de Jesús: son ojos derrotados, cabizbajos, reflexivos. Estos dos pares de ojos conforman una secuencia infinita de impactante fuerza dramática. Los dos orificios bajo el pedestal son fosas nasales cuando la sombra es boca. La parte inferior de la cruz es cabeza, es pedestal, es apoyapiés, es símbolo del sexo

masculino, es la polla y son los pies que Picasso une en la cabeza y cuello del equino en el Guernica .a las 6 y a las 12.. Los dedos de los pies del Cristo en el Guernica .a las 12. son dientes de un caballo con ojos traspasados por dos clavos que gritan en su puntiaguda lengua de sufrimiento y de muerte, metáfora de la tragedia de la Crucifixión, y de la Guerra Civil, y del Guernica, que así se clava en los ojos que miran pero no ven, con su corazón que no siente y su cerebro en los pies, y ponen el grito en el cielo. La idea ya asoma en las primeras obras del Legado Picasso de 1981, del 1 y 2 de mayo de 1937. La parte inferior de las mandíbulas de estos primeros caballos son ojos que reproducen la expresión de los ojos en las rodillas del Cristo en la cruz, cerrados y cabizbajos, de una cabeza de bestia (3): los clavos en los pies son fosas nasales; el reposapiés es boca; el tramo inferior de la cruz es largo cuello por el que cae la sangre que mana del hocico, signo de que la bestia acaba de devorar a su presa; el paño de pureza se sitúa en el mismo punto anatómico que el brillo en la frente de la calavera; los brazos imitan la inclinación de las ingles, que por eso parecen orejas o cuernos. La sangre fluye entre los dedos de los pies de Jesús como fluye entre los dedos de las manos de la mujer en Madre con niño muerto en escalera I. Es la cabeza de un dragón, del dragón que Picasso pintó con espejos a los pies