
Hijo. Por eso Dios Padre parece sentarse como la Virgen. Y por eso la Virgen parece ahora sentarse en el suelo, a los pies de Dios Padre, entre sus piernas. Por eso el caballeroso pene de Dios Padre fecunda a la Virgen por su corazón. El pantocrátor forma parte del santo pene, cual santo espermatozoide camino de la vida eterna, destinado a ser Mesías, en la primera venida, y Rey del Mundo, en la parusía. La vidriera, con forma de pene, eyacula la luz que fecunda al hombre por la vista, que por algo la Virgen apunta con su dedo índice izquierdo al santo libro. Otros cuadros de la vidriera rememoran pasajes del Nuevo Testamento. En la primera fila, tres demonios de cara roja tientan tres veces a Jesús, una en cada cuadro: la tentación en el cuadro central de esta primera fila es respondida con el cuadro central de la fila octava, la más alta, cuadro en el que el Espíritu Santo, hecho paloma, salta y cae en picado desde la nueva Jerusalén. Los cuadros laterales en las siete filas superiores sugieren los ojos de las siete cabezas del dragón y de la bestia apocalíptica. La bestia bermeja, personificada ahora en el islam, acecha a la Virgen y a su Hijo. El artista desea resumir toda la historia en una sola imagen, de ahí que tenga que recurrir a símbolos reconocibles, y de ahí que algunos de ellos encierren un doble significado. Incluso la mano derecha de la Virgen sugiere una segunda mano derecha de Cristo, una mano

salvadora, abierta y tendida hacia el hombre, en gesto de eterna amistad. Cabezas, cabezas y más cabezas… como las dos cabezas felinas a los pies del trono de la Virgen. La vidriera de Notre- Dame de la Belle Verrière completa la espada rota del Guernica. CRISTO EN LA CRUZ (1631), DE VELÁZQUEZ La mano izquierda del hombre en el suelo, a la izquierda del Guernica, encarna, en una de sus interpretaciones, a Cristo crucificado: la mano se apoya en el brazo .o antebrazo, para ser más exactos 9032., pedestal del Cristo; la mano y el brazo sugieren la viril custodia. La cabeza del hombre en el suelo simboliza, en este contexto, la cabeza de Adán, a los pies de la cruz. Además, la mano genera múltiples fotogramas de una cabeza (515) en secuencia, demacrada, con ojos en las uñas y en las arrugas, y cuerpo en el brazo, ahora alargado cuello, o torso. El brazo también sugiere una cabeza (516): los ojos se cierran en la muñeca; las líneas junto a la cabeza del hombre cierran su boca. Y de esa boca hacia esos ojos, en el interior del brazo, hay unas piernas (517) de bailarina, de caderas para abajo, sus piernas juntas, sus pies abiertos; e incluso hay un pico de ave (518), orientado hacia la palma, de ojo (519) negro en una mancha en la cadera derecha de la 9032 slideshare