
así adquiría cuerpo (501) de brazos humanos y cuartos delanteros equinos, e incluso hacía suyo el cuerpo equino, cual espíritu de centauro (502), cual espíritu humano nacido caballo, o atrapado en él, como en Estudio para el caballo II 9015 .en este sentido, el hombre en el suelo, su cabeza y brazos, admitían, como interpretación, el haber sido arrojados por la boca del equino, o haberse desprendido de su cuerpo en metamorfosis inversa, de centauro a caballo, pues el hombre en el suelo parecía muerto y la boca del equino remitía a la Muerte.. El espíritu pudiera ser el alma del hombre muerto en el suelo, o su sombra estampada en la pared tras estallar la bomba. Y también sugería el vacío que dejaba el hombre al ser embestido por la Muerte, que irrumpía por la puerta de su reino como una fiera. Y era Espíritu Santo cuando el hombre era Padre y su hijo era Hijo. Y también era espíritu de toro, como de Zeus, por tener esa cabeza (503), con morrillo en el brazo y cara en la cortina bajo el brazo, su boca en el perfil de la nariz del personaje asomado a la ventana. 9015 Estudio para el caballo II (sábado 1 de mayo de 1937; grafito sobre papel; 21 cm × 26,8 cm), de Pablo Ruiz Picasso, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (DE00057), Madrid. museoreinasofia:[1 2] google:[imágenes web] #ahsLPA5 wiki El espíritu (500) de luz surgía para enfrentarse al espíritu (433) de sombra, el que devoraba a la mujer en llamas. De ahí sus brazos alzados y su

cuerpo en triángulo invertido, reflejo de los brazos de la mujer y de la sombra de su cuerpo. A ese espíritu (500) de luz pedía ayuda la mujer en llamas. Y puesto que cada espíritu compartía perfil con una mujer, la imagen también sugería una secuencia de dos fotogramas. Y la lámpara y el espíritu (500) de luz que de ella nacía, espíritu que se proyectaba y nacía de la flor que nacía del seno de la mujer (1) tendida a los pies del Guernica, sugerían una fantástica metáfora de la Anunciación. Y en la secuencia anterior también era admisible suponer que la mujer agachada ante la puerta heredaba este simbolismo de la mujer (1): a unas las fecunda el Espíritu de Dios; a otras, el del demonio. Y cuando la lámpara se tomaba por bomba en explosión, la radiación (500) alcanzaba el cuerpo de la mujer agachada ante la puerta, en el primer fotograma, y las consecuencias llegaban al segundo. Y las luces y sus sombras sugerían más cabezas. La sombra en la que entraba la barbilla de la mujer que emergía de la ventana era cabeza (504) faraónica de perfil derecho, de recta nariz, de tocado en la sombra de la cortina y del brazo, de cuerpo en las sombras inferiores. El ímpetu de la salida .de la mujer en la ventana. parecía echarle para atrás (505), que hasta el labio de la mujer se le metía ahora en la boca: la cabeza