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descabalgó del Estado a la República. Todas estas imágenes también sugerían la de una lucha fratricida, en la que unos y otros se devoraban mutuamente, o en la que cada cual comulgaba con lo que se tragaba, como la Iglesia católica, cuando tragó con el franquismo. El cerebro de la cabeza (371) era talón, lo que a su vez sugería una motivación económica, una conciencia que se movía por dinero. La Iglesia católica, con su fe (371), se tragaba sus pecados para esconderlos en las profundidades de sus entrañas. He ahí la causa del ardor de estómago. La cabeza (368) que emitía su grito desde el suelo parecía tragarse a ciegas .cual devota comulgando (con su ceguera). la imagen contenida en el triángulo, su lengua; o bien la vomitaba, lo que supondría en cada caso una interpretación distinta, por opuesta. La pierna, abatida respecto al triángulo, parecía sugerir ese mismo movimiento en el edificio en llamas .un desplome inmobiliario, o financiero., que al caer aplastaría .y se tragaría. a la mujer suspendida en el aire y a las cabezas de las que formaba parte. Las manos de la mujer en llamas también sugerían múltiples cabezas (441 y 442) .en la mano izquierda y en la mano derecha, respectivamente.. Una de ellas (443), con boca de muñeca, en la mano izquierda, tenía cierto aspecto femenino, de ojos cerrados y nariz de

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meñique, orientada hacia la izquierda. El interior inferior de los dos dedos inferiores sugería los ojos cerrados de su hijo (444) .con cuello de jirafa, o cuerpo en el brazo.. La madre y su hijo dormían, o la habían palmado, sus ojos cerrados en la palma, sobre la marca de la Victoria. El otro brazo sugería al macho .jirafa, o avestruz. montando .o tratando de montar. a la hembra. Las cabezas en la mano derecha tenían aspecto masculino, e incluso de perversas bestias. Al tomar en cuenta el brazo y poner los ojos en las uñas y la boca en el remiendo, la cabeza se alargaba sobremanera y adquiría rasgos humanos (445) .de ojos saltones, en secuencia, y bigote en la melena.. Y la melena era desmelenada melena y ojos abiertos y cerrados de una recta y proporcional cabeza (446), de brazo y abrazo, de aspecto masculino, que cantaba .cual sobaco; con muchos pelos en la lengua. al oído de Franco (362), y le daba aliento, mal aliento. Y en el esfuerzo de su rayado canto le saltaba una gran gota de saliva, del sobaco, que colmaba el vaso, tras el estornudo. Y se hacía el sueco. Y con él le daban, que algún zapato tenía que haber en el Guernica. Y con él hablaba, cuando ponía allí su boca, ahora de búho (447). Manda olores, malos olores, de alientos, sobacos, pies y hasta de pedos. Y la melena era bigote de un mal parado y calvo león (448): sus ojos, en los de la mujer; su boca, entre el zueco y la melena. Manda

32 -2 -1 -1 +1 +1 +2 5555 5555 5554 5582 5582 5582 32 -2 -1 -1 +1 +1 +2 5583 5583 5583 5551 5583 5583