
amplifica por cien en MDI. El EGO es el reflejo del SVM. El hombre es el reflejo de Dios. El yo es el reflejo del todo, de la suma, del mundo. El mensaje se codifica en números romanos: L es 50; V es 5; X es 10. El reflejo especular de la LVX multiplicada por cien da M, que es mil, y D, que es 500, y cinco mil, que es la V que forman la I y el lomo del libro, y la M sobre ella. La X .fusión de tantos por cientos. se refleja en la M, cien por cien, diez mil. La equis de «LVX» podría simbolizar al pantocrátor, rodeado de su puntual tetramorfos. La estrecha ventana en el ábside sugiere el punto central de la equis, fuente de luz. La luz del mundo, las ondas electromagnéticas, se propagan en cruz. De los cuatro puntos que rodean la equis de «LVX», el superior también podría simbolizar la cabeza del pantocrátor; los dos laterales simbolizarían las de los santos; y el inferior podría ser símbolo de la del papa, que por algo aparece entre las piernas, columnas en el altar. Esta simbología se podría extrapolar a los ábsides de otras iglesias románicas que carecen de pinturas y que, de esta forma, heredarían la significación de sus ancestros. El pantocrátor, el de San Clemente de Taüll, visto de la cabeza a los pies, es imagen de Dios, símbolo del bien supremo, de santa y única bendición. Pero he aquí que, visto de los pies a la cabeza, sugiere la imagen del demonio, serpiente

antigua, símbolo del mal supremo, de infernal y triple bendición en seis seis seis, símbolo de tres cruces de seis puntos que crucifican al buen humano, al mal humano y hasta al mismísimo Dios. La cabeza en la mitad superior del pantocrátor transforma su mitad inferior en divina, consecuencia de pensar con la cabeza. La cabeza (6) que sugiere la mitad inferior del pantocrátor .las rodillas son ahora ojos dormidos, y los pies son colmillos, o puntas de su bífida lengua. transforma su mitad superior en animal, consecuencia de pensar con los pies. Y la parte inferior de la túnica interior, en el hocico de la cabeza (6), sugiere otra cabeza (7), de rasgos humanos, también dormida, salpicada de lunares rojos, como afectada por el virus del pecado. Quizá sea este mismo tipo de fusión .no por ello irreverente. entre el bien y el mal el que se dé en la Capilla del Santo Cáliz; quizá por eso Cristo aparezca en la cola del dragón. Y los ojos dormidos se abren al trasladarse desde las rodillas a las cabezas de los dos ángeles inferiores del tetramorfos, siguiendo la escatológica trayectoria del asiento en arco convexo sobre el que se aposenta el pantocrátor, sugiriendo así el despertar de la bestia, cuya cabeza se engrandece (8) de ira .cual bestia Acheron con entrecejo de pantocrátor. para ocupar todo el ábside y mostrar entre sus fauces abiertas, apalancadas por columnas símbolos de penes