
Picasso de 1981, como también lo hacen los animales esculpidos en las piedras, que se transforman en animales masacrados cuando se masacran las iglesias. LA IGLESIA DE SAN SALVADOR Y algo similar ocurre en la iglesia de San Salvador, en Valdediós, ordenada construir por Alfonso III el Magno, hijo de Ordoño I. De nuevo todo son cabezas. Sobre los ventanales dobles, en fosas nasales, las piedras son ojos que se combinan y crean caras fantásticas de expresividad extrema. Todas las piedras son ojos, ojos de Dios; y no sólo las del templo, también las piedras del camino, y cada trozo de materia: Dios es el Ojo que todo lo ve, porque ve todo lo que la naturaleza ve, porque siente todo lo que la naturaleza siente. Las cabezas del Legado Picasso de 1981 transmiten todas estas ideas, incluso la idea de movimiento, de piedras que son ojos cerrados en los muros, que se abren para mirar por las ventanas. El interior de la iglesia está pintado con figuras geométricas que sugieren ojos. Y qué pueden simbolizar sino ojos de Dios. LA CRUZ DE LA VICTORIA Este simbolismo alcanza incluso a la cruz que sostiene al Alfa y a la Omega, cruz del Juicio Final, una cruz simétrica, tallada y pintada en los templos, convertida en ocasiones en joya de oro

recubierta de piedras preciosas, caso de la Cruz de los ángeles 8856, o de la Cruz de la Victoria 8857 que ordenó hacer Alfonso III a principios del siglo X, y que con el tiempo se convertiría en símbolo del principado de Asturias y emblema de su bandera. 8856 tesorodeoviedo wiki 8857 tesorodeoviedo wiki Los brazos laterales de la cruz sugieren la escena de la Piedad: María se inclina y abraza el cuerpo descendido de Jesús; la mitad inferior es reflejo de esta escena, en el valle de lágrimas que llora la Virgen, lágrimas que el orfebre incrusta en la cruz, y que Picasso traslada al Guernica. Las tres puntas del brazo superior también sugieren la figura central de Jesucristo, flanqueado por la Virgen María y San Juan Evangelista, en una escena muy similar a la que aparece esculpida en una pilastra de la iglesia de San Miguel de Lillo. Toda la Cruz de la Victoria es, como la Cruz de los Ángeles, un símbolo del cuerpo de Jesucristo crucificado. De ahí que también sugiera las tres crucifixiones del monte Calvario, como también se apunta en las pinturas de la iglesia de San Salvador. La historia de estas dos cruces es amarga. Ambas son símbolos de una doble masacre: la primera ocurrió en tiempos de Jesús; la segunda