zampárselos. En la tapa de este caldero se apoyan 
el pedestal y los dos infernales candelabros 
dorados que flanquean la imagen de la Virgen, 
cada cual con su cirio. Tanto el conjunto como las 
partes sugieren todo tipo de cabezas, mayores y 
menores, ninguna de muy buen ver. La cabeza del 
caracol es una de ellas, con boca y barbilla de 
caldero, y ojos cerrados en los candelabros, en la 
base que sustenta los dos cirios. Y al ascender la 
mirada desde la base de los gruesos cirios hasta la 
llama en su cúspide, los ojos se abren y miran con 
fuego. Y al descender la mirada, o al consumirse 
la vela y apagarse la llama .hoy bombilla., los 
ojos se cierran. Dos pequeños angelitos a la altura 
de los hombros de la Virgen sugieren otros ojos, 
o sus cejas. Y cuatro medallones dorados y 
equidistantes a cada lado de la mandorla que 
enmarca a la Virgen sugieren otros tantos ojos 
grabados con escenas bíblicas. Y cuanto menos se 
pueden contar siete cabezas, cada cual con su 
propio par de ojos. Y hasta el arco de luna, que 
hace las veces de nariz, sugiere un par de ojos, en 
las puntas estrelladas. Y el arco de luna es bigote 
para los ojos en la mandorla. Hasta los pies de los 
infernales candelabros sugieren cabezas de 
bestias animales que miran en una dirección y se 
tapan .más humanas. los ojos en otra. Hasta 
los tres pliegues tallados en la falda del manto de 
la Virgen sugieren los descompensados ojos y la 
nariz de una alargada y siniestra cabeza de

calamar, o de pulpo .por lo del púlpito., 
camuflado en Virgen con Niño, pues esa forma 
adopta la tapa de sus sesos, por donde salen el 
Niño, desnudo, y la cabeza y manos de la Virgen. 
Dos palos de ciego, añadidos a posteriori, suelen 
complementar el conjunto, apoyados sobre la 
nariz. 

Con razón dicen muchos: «¿Qué demonios 
tendrá que ver todo esto con Dios y la fe?». 
Cabezas, cabezas y más cabezas. Venga parejas 
de rosetones que son ojos estupefactos, 
petrificados. Venga arquerías que son bocas 
aterrorizadas. El arte religioso pierde la cabeza 
por las cabezas 8694. Incluso la mandorla lunar, de 
radiante y espinoso fuego plateado, y el divino 
nimbo circular que la corona, ambos tras el 
cuerpo de la Virgen, remiten a exactamente ese 
mismo simbolismo en el panel central de El 
jardín de las delicias, sobre la construcción del 
fondo a la izquierda. La imagen de la Virgen con 
el Niño, ambos sobre el arco de luna, rodeados de 
tantas y tan bestiales cabezas, evoca literalmente 
pasajes del Apocalipsis 8695, si no cosas peores. 

8694 cabbsa 

8695 Apocalipsis 12 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 

Del revés, todo este dudoso ingenio metafísico 
sugiere la cabeza de una cabra, coronada de 
caldero: los ojos, en los candelabros; las fosas 
nasales, en las dos cabezas, una de la Virgen, la
32 -2 -1 -1 +1 +1 +2 32 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.cabbsa.com/obras-de-obra-nueva-social-religiosos-idobra-127 http://www.biblegateway.com/passage/?book_id=73&chapter=12&version=6 http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__P118.HTM http://www.vatican.va/archive/bible/nova_vulgata/documents/nova-vulgata_nt_apocalypsis-ioannis_lt.html#12 http://www.latinvulgate.com/lv/verse.aspx?t=1&b=27&c=12 http://biblos.com/text/revelation/12-1.htm