

El monograma de la Virgen de la Almudena se ve igual cabeza arriba que cabeza abajo, pues su diseño posee simetría horizontal .e incluso vertical., lo cual invita a mirar así el retablo. Dicho y hecho. El retablo, visto del revés, cabeza abajo, sugiere la alargada cabeza de una bestia que muestra en su abierta boca a Cristo crucificado cabeza abajo, cuando no a la Virgen en su espinosa mandorla. La múltiple cabeza de la bestia, que solo habla de muerte y sufrimiento, ha de ser símbolo, por esta razón, de la Muerte y del Infierno. La simbología no puede ajustarse más al último libro de la Biblia, el Apocalipsis. Se proyecta incluso en el Guernica, en sentido contrario, en el grito desgarrado de la mujer con el niño muerto entres sus brazos. Una espinosa mandorla, coronada en nimbo, le sirve de respaldo a la Virgen de la Almudena en su posición convencional. A sus pies se rinde un arco de luna plateado y cóncavo. La Virgen se sostiene sobre un pequeño pedestal, también plateado, que a su vez se sustenta sobre un gigantesco caldero plateado, más propio del infierno de El jardín de las delicias. El caldero tiene labrado hasta el oso y el madroño, dentro de la boca de una enorme cabeza flanqueada por carneros humanos y calaveras, cual símbolos del Infierno y de la Muerte, que a su vez sugieren los cuernos y las orejas; y o bien la boca habla por el oso y el madroño, o bien amenaza con