
colmillos con los ojos en los ojos del puente del infierno y sus reflejos. Los ojos entreabiertos, o entrecerrados, clavaban su frontal, profunda e impasible mirada en el observador. Y al igual que al cerrar la boca se cerraban con fuerza los colmillos, golpeándose entre sí para acabar con el pecado, también chocaban entre sí las montañas de heno, símbolos de cabezas que al chocar se rompían como huevos y desparraman sus sesos, que entonces se cocinaban, para así erradicar la infección del pecado. Y ciertamente el perímetro del cielo .a las 9 ó a las 3, es decir, a las horas de comer. sugería una olla, llena de agua; y el infierno sugería el fuego; y los gérmenes, en forma de ángeles caídos, salían expulsados con el vapor; y la válvula de la divina olla a presión .invención del Bosco. la regulaba Dios Padre. La olla evidente junto al fuego, en el panel central, potenciaba este simbolismo. Y cruzando en vertical, desde el entrecejo hasta la barbilla, por el centro de la boca de la espeluznante y gigantesca cabeza de serpiente (287) había un extraño ser (294) de aspecto humano, sentado a la mesa de los cielos con sus brazos de piedra sobre la mesa celeste y su cabeza bajo la puerta del paraíso y su reflejo lateral, ambos cabeza abajo. Y tenía turbante de piedra, en la puerta del paraíso y su reflejo lateral, ambos cabeza abajo. Y tenía frondosa barba en arboleda. Y también parecía estar tumbado de

espaldas sobre su paradisíaca cama terrenal .como imitando al Adán del fondo., arropado con el cielo por edredón de nubes que le cubría desde el estómago hasta los tobillos .cuerpo (295)., quedando al descubierto sus pies y sus brazos, todos hechos de la misma piedra. Y sus brazos eran extremadamente cortos respecto del tamaño de su cuerpo (295), lo que invitaba a asociarle otro cuerpo (296), más a su medida y parecer .con pantalones bombachos., según el cual la tierra era su trono .su respaldo, su cama, el lugar de su reposo. y el cielo el estrado de sus pies .por aquello de pisotearlo, como en vendimia, para que llovieran a la tierra como mosto los ángeles infieles 8592., transformándose así en un buen símbolo del ángel caído. Y los cuatro reflejos del paraíso parecían carrito de niños gemelos .carrito por lo del carro de heno; o cuna (apuntando a una canción de cuna sobre el carro de heno)., de este ser (296) y su reflejo, orientados pies con pies, como pataleando el uno contra el otro 8593, en un patalear contra sí mismo. Y el ser (296) pisaba a la serpiente (287) en la cabeza; y la serpiente (287) 8592 Hebreos 1, 13 vatican:[español latín] latinvulgate biblos 2 Pedro 2, 4 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Apocalipsis 1, 6 vatican:[español latín] latinvulgate biblos Apocalipsis 12, 7-12 vatican:[español latín] latinvulgate biblos google 8593 wiki:[1 2] elpais rtve google