
La naturaleza es sabia por naturaleza, que es lo mismo que decir que lo es por necesidad. Y lo es en los dos sentidos de la expresión: porque necesita serlo .el instinto de supervivencia genera sabiduría. y porque no puede no serlo .la ignorancia muere por selección natural; cae por su propio peso.. La mayor sabiduría se alcanza al alcanzar lo necesario. La inteligencia es un buen ejemplo: está distribuida, en neuronas, en individuos. Es bueno que la inteligencia esté distribuida; es necesario. Si los totalitarismos impuestos desde la cúpula del poder .político, económico, religioso…. no funcionan, es por esta precisa razón. Por eso, sólo perviven los totalitarismos consentidos, es decir, aquellos en los que los individuos respetan las mismas reglas porque así lo han decidido independientemente todos y cada uno de ellos, que es como decir que lo hacen por necesidad, porque así lo determina su naturaleza. Así funciona la naturaleza a nivel infinitesimal; así funcionan las partículas elementales. Esta filosofía, inherente a la materia y a la energía primigenia, moldea los niveles superiores de existencia a los que da lugar, como los átomos, niveles que a su vez moldean los niveles superiores de existencia a los que dan lugar, como las moléculas, y así hasta llegar a la inteligencia humana, y al resto de inteligencias, inferiores y superiores a la humana, dispersas por el vasto universo. Incluso la justicia y la injusticia

humanas emanan de las leyes de la naturaleza; porque las leyes de la naturaleza son justas en el sentido matemático, es decir, son exactas, lo cual se traduce, a nivel humano, en: «quien haga lo que debe y como debe, triunfará», por poner un ejemplo .con el deber puesto en lo materialista, que no en lo moral.; y son injustas por no distinguir entre el bien y el mal, sino al más alto nivel humano .conciencia que cada cual se ha de cocinar con mayor o menor éxito., y por no permitir salirse del camino que marcan las leyes de la naturaleza, lo cual, unido al ya mentado pecado original de la ignorancia, se traduce, a nivel humano, en la injusticia de la mendicidad, por poner un ejemplo, una injusticia que afecta a quienes se ven atrapados por las dictatoriales leyes de la naturaleza, leyes que, afortunadamente, no solo son dictatoriales en este sentido, para mal, sino también para bien, pues, al más alto nivel de conciencia, impulsan al ser a ayudar a los necesitados, abriendo así las puertas .o cuando menos las ventanas. de esa cárcel, cerrando así el virtuoso círculo, elevado en escalera de caracol hacia el cielo. El ser humano es consciente de la existencia del universo físico; pero, ¿es el universo físico consciente de la existencia humana? La respuesta es evidente: sí lo es. Lo es a través de la materia y energía que se combinan en seres capaces de ser conscientes de la existencia humana. Esos seres