pasa de curso aprende cosas nuevas y 
sorprendentes, por inimaginables, así parecen ser 
los estadíos de complejidad de la materia: cada 
estadío, cada nivel de organización de la materia, 
tiene acceso al nivel de información que le es 
propio, acorde a su naturaleza; y desde esa 
perspectiva siente e interpreta el mundo. ¿Puede 
un insecto imaginar cómo un ser humano siente e 
interpreta el universo? ¿Puede un humano 
imaginar cómo el planeta Tierra siente e 
interpreta el universo? ¿Qué es el universo para 
un robot, o para un supercomputador cuántico? 
En definitiva: ¿Qué es el universo? ¿Existe «el 
universo»? Cuando hablamos de «el universo» no 
estamos realmente hablando de «el universo» 
sino de cómo la materia organizada en ser 
humano siente e interpreta «el universo». Por eso, 
«el universo» de la planta, «el universo» tal y 
como lo siente e interpreta la planta, no es «el 
universo» del ser humano, ni «el universo» del 
insecto, ni «el universo» del robot. El ser humano 
no sabe ni sabrá nunca lo que es «el universo», 
pues solo puede llegar a conocer lo que es propio 
a su naturaleza, es decir, «el universo» del ser 
humano. El ser humano está limitado por 
naturaleza, y el máximo grado de conocimiento 
que podrá llegar a alcanzar de «el universo» es 
«el universo» del ser humano. Y «el universo» 
del ser humano podría ser una «piedra» en «el 
universo», por así decirlo. ¿Qué sabe, «el

universo» de la piedra, sobre «el universo» del ser 
humano? Pues quizá ni siquiera eso llegue el ser 
humano a saber jamás sobre «el universo», por 
más que avance la ciencia y la técnica. ¿A quién 
busca el ser humano cuando busca a Dios? 
¿Busca acaso a «el ser humano»? Y si se admite 
este escalón, ¿por qué no va a admitirse otro… y 
otro… y otro…? He aquí la escalera para subir a 
los cielos, para llegar con la fe a Jesús el 
Nazareno 8554. El carro de heno, como el resto de 
obras del Bosco, con sus universos de imágenes a 
distintos niveles de resolución, y con sus 
escaleras, apuntaban en esta dirección. Y lo 
mismo podía decirse del Legado Picasso de 1981. 

8554 La saeta (1912), poema incluído en Campos de Castilla 
(1907-1917), de Antonio Machado Ruiz (Sevilla, 1875 R Collioure, 
1939). 

wiki:[1 2] 

La imagen del hombre (186), o minotauro, o 
bestia, y la del animal (183), ambos de perfectas 
proporciones, imaginativas que no podían serlo 
más, en la frontera de lo inverosímil, y al mismo 
tiempo irrefutablemente reales, en El carro de 
heno .RT. A las 9., encumbraban de nuevo al 
Bosco al Olimpo del arte, teletrasportándole al 
futuro. Y lo mismo podía decirse de Picasso y su 
Legado. 

Y aún vi más cabezas gigantescas en la infinita 
columna de paneles unidos a sus reflejos, en El 
carro de heno .RT. A las 9.. Un macaco (194)
32 -2 -1 -1 +1 +1 +2 32 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://es.wikisource.org/wiki/A_un_olmo_seco http://es.wikisource.org/wiki/Campos_de_Castilla 5308 5306 5333