
La duda no debe reprimirse, y mucho menos suprimirse. De osar hacerlo, el individuo se arriesga a lo peor: seguirá creyendo que la Tierra es plana aun viendo que no lo es; y hasta podría sucumbir a la locura y poner en peligro su existencia y la de los demás. La ciencia respeta el principio fundamental de la duda, la fe religiosa tiende a destruirlo: «Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?», dijo Jesús a Pedro 933. Por eso, cuando los trenes de la fe se aproximan a máxima velocidad, por unos mismos raíles, y no existe la vía de la duda, los maquinistas han de reducir la velocidad de sus locomotoras al mínimo, por prudencia y respeto a la vida de todos los pasajeros. 933 Mateo 14, 31 vatican:[español latín] latinvulgate biblos LA INTELIGENCIA Dudar es humano. Dudar es inteligente. Pero, ¿dónde reside la inteligencia? O mejor, ¿qué es la inteligencia? ¿Pueden piezas no inteligentes unirse para crear un todo inteligente? Porque, si el cerebro es resultado de la unión de elementos no inteligentes y no conscientes, ¿cómo es posible que el ser humano se sienta consciente e inteligente? Quizá la inteligencia y la conciencia no sean lo que parecen ser a primera vista. «Dos tetas tiran más que dos carretas», se suele decir; «es más listo que el hambre». La necesidad, a la

que la materia y la energía están sujetos, por las leyes de la naturaleza, se manifiesta a todos los niveles, irremediablemente. He ahí la inteligencia. El universo es necesariamente inteligente; es inteligente por necesidad; su inteligencia es necesaria y suficiente. Si llamamos inteligente a la materia cuando se condensa y organiza en ser humano, si llamamos inteligente al ser humano por las obras que hace el ser humano, ¿qué decir del universo? Su inteligencia habrá de ser de categoría incluso superior a la del ser humano, pues fue el universo quien creó al ser humano, y no al revés. ¿Se puede acaso defender que el ser humano es inteligente y no lo es el universo? ¿Se puede acaso defender que el universo no es inteligente, porque no hace más que someterse a las leyes de la naturaleza, y al mismo tiempo defender que el ser humano sí es inteligente, y que sus obras son fruto de su inteligencia y no de su sometimiento a las leyes de la naturaleza?