La complejidad de las relaciones que 
entrelazaban El carro de heno con El jardín de 
las delicias alcanzaba límites insospechados. Tres 
elementos en los paneles exteriores de El carro 
de heno .el cráneo de caballo, que toca con su 
hocico su eje especular; los ejes especulares, que 
confirman cuán necesarios son los espejos; y los 
huesos, uno de ellos en uve, el otro recto. 
servían para confirmar el fantástico eje especular 
.E5. situado en el hocico del cráneo de 
caballo, en el panel derecho de El jardín de las 
delicias, cráneo que también formaba una uve al 
unirse a su reflejo. 

EL CARRO DE HENO .R9 Y R3. 

Al abrir totalmente El carro de heno y 
reflejarlo a izquierda y derecha, valiéndose de dos 
espejos situados cada cual en un lateral, 
perpendiculares a la superficie, se obtenía una 
imagen antológica, plagada de nuevas y 
fascinantes cabezas 8417. Si increíbles parecían las 
cabezas obtenidas al unir el panel del Génesis con 
su reflejo hacia la izquierda, no menos lo eran las 
que surgían de la unión del panel del infierno con 
su reflejo a la derecha. De hecho, ni siquiera eran 
necesarios los espejos, por así decirlo, pues la 
imaginación podía suplantarlos, tal y como hacía 
ahora la mía. Hasta Dios Hijo, en la nube, era ojo 

8417 google:[imágenes web]

derecho e izquierdo de cabezas aún mayores, con 
frente, nariz y boca .cabezas (110). en el 
Génesis, el Alfa, y también .cabezas (111). en 
el Apocalipsis, la Omega. 

Las escenas del panel izquierdo .PI. y su 
reflejo hacia la izquierda .R9. sugerían la 
gigantesca cabeza de un toro sagrado .o vaca 
celestial (112), de múltiples pares de ojos. que 
rumiaba la alfa-alfa del Génesis y excretaba su 
omega plasta en el Infierno. Este toro no solo 
conectaba en simbolismo con el toro que el Bosco 
pintó a las puertas del infierno .o hades., sino 
que además apuntalaba ideas claves para entender 
el tríptico, como la que versa sobre la necesidad 
de usar espejos, o como la que relacionaría con 
Jesucristo al hombre .símbolo también (por 
oposición) del anticristo. que cabalga a lomos 
del toro hacia el infierno, ideas que además 
conectaban con la gigantesca cabeza de astado 
que sugería todo el Altar Columba 8418 , y que 
incluso conectaban con El Descendimiento, obras 
maestras las dos, de Roger van der Weyden. 

8418 Columba-Altar (hacia 1455; óleo sobre tabla; panel central: 
139,5 cm × 152,9 cm), de Roger van der Weyden, Alte Pinakothek 
(panel central: WAF 1189), Munich. 

pinakothek:[obra] google:traductor #ahsWEYDENcolumba 

La gigantesca cabeza del toro (112), de fosas 
nasales en las puertas del paraíso, tenía por 
cuernos las rosáceas nubes en las esquinas 
superiores. Sus ojos, dolidos y tristes, eran
32 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.google.es/search?q=%22EL%20CARRO%20DE%20HENO%20-R9+Y+R3-%22&tbm=isch http://www.google.es/search?q=%22EL%20CARRO%20DE%20HENO%20-R9+Y+R3-%22 32 -2 -1 -1 +1 +1 +2 http://www.pinakothek.de/alte-pinakothek http://www.pinakothek.de/alte-pinakothek/sammlung/rundgang/rundgang_inc.php?inc=besprechung&which=9410 http://translate.google.es/translate_t?hl=es https://twitter.com/search?q=%23ahsWEYDENcolumba&src=hash 5267 5267 5267 5267