la izquierda al engullir la parte izquierda del 
Guernica y sus cuatro reflejos; la otra se zampaba 
a la derecha. La serpiente de la izquierda tenía 
colmillos como cabezas de toro; y su veneno 
destilaba sufrimiento, el de la mujer con el niño 
muerto. La serpiente de la derecha tenía colmillos 
de mujer en llamas. Y ambas tenían múltiples 
pares de ojos: unos se escondían en la oscuridad, 
tras el cuarto delantero derecho del equino 
.cabezas (244 y 245), de la serpiente de la 
izquierda y de la derecha, respectivamente.; 
otros se ocultaban tras la sombra bajo la espada 
.cabezas (246 y 247), respectivamente.; otros 
se iluminaban en las lámparas .cabezas (248 y 
249), respectivamente.… Y las serpientes 
cerraban sus labios de brazos y piernas humanos, 
respectivamente .cabezas (250 y 251).. La 
serpiente de la derecha .((0,2),(1,0))., cuando 
iluminaba sus ojos en las lámparas 
.((0,2),(1,2)). y abría su amenazadora boca 
.((0,1),(1,0))., también parecía imitar el grito 
de la mujer en llamas. Sobre su frente, la 
punta (252) al rojo vivo de la lanza rota 
.dirección del fuego propulsor de la 
bomba (200)., embestía a su reflejo; y allí 
dejaban ambas puntas su marca, en la frente. La 
cabeza gritaba al ver pasar ante a sus ojos y allí 
explotar los misiles de largo alcance, cargados 
con cabezas nucleares. Y sus ojos se cerraban 
más abajo, en la sombra, bajo la cabeza del

equino .cabeza (253)., y en tantos otros sitios 
más. La serpiente de la izquierda, en su 
metamorfosis, se transformaba en cabeza del 
Infierno (254) .((-1,2),(0,-1))., a lo 
espeluznante y antropomorfo felino de astutos 
ojos rasgados .cabeza (255)., entreabiertos en 
el reflejo a espaldas del ave .((-1,1),(0,1))., y 
labios cerrados de brazos izquierdos 
.((-1,0),(0,0))., y barba de toros y mujeres y 
niños muertos .((-1,0),(0,-1))., y cuernos 
como piernas .((-1,2),(0,1)).. Y tenía más 
pares de ojos, como aquellos en la sombra a 
lomos del equino .cabeza (256), de mirada 
reflexiva, e incluso apenada, dirigida hacia abajo, 
hacia la escena de la mujer con el niño muerto y 
el hombre en el suelo, mirada que, por esta razón, 
se tornaba vengativa en la cabeza (255)., o 
aquellos en la sombra bajo la espada 
.cabeza (257), de mirada seria y frontal.. Y los 
cuernos se transformaban en serpientes de la 
derecha, de ojos iluminados en las lámparas, y 
labios cerrados en piernas, y boca abierta más 
abajo .((0,1),(1,0)).. Y también se 
transformaban en cabezas de toro 
.((0,2),(1,1))., de oscuro hocico cerrado bajo 
la mujer en llamas, cuando los ojos se trasladaban 
a las ventanas mayores .cabeza (258)., o a las 
sombras bajo las ventanas .cabeza (259)., o a 
las pequeñas ventanas iluminadas 
.cabeza (260).. Y al abrir su boca
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