
El concepto de voluntad surge de la malinterpretación que el limitado cerebro del ser biológico realiza de ciertas manifestaciones de la realidad. El cerebro no es consciente de esta malinterpretación, y por eso no puede negar categóricamente la inexistencia de la voluntad, que por otra parte no puede negarse, pues hace referencia a su naturaleza: «pienso lo que pienso y hago lo que hago porque así soy». Al reflexionar sobre esta idea me sorprendí descubriendo otra aún más paradójica, en la que sin embargo parecían coincidir plenamente tanto mi pensar como mi sentir: que no existían ni la voluntad ni la ausencia de voluntad, porque se estaba llamando voluntad a la ausencia de voluntad. VIDA Y lo mismo me parecía que se podía decir de la vida 914, de esa espumosa ola que nace, avanza y muere en el mar de la existencia. La ciencia .tiara del sentido común. afirma que, en último término, un ser vivo se compone de partículas elementales 915. Sin embargo, la ciencia no afirma que las partículas elementales estén vivas; afirma que las partículas elementales poseen masa, carga, espín… pero no dice que 914 wiki 915 wiki cern google:traductor

estén vivas. Si las partículas elementales no tienen vida y no estamos compuestos sino de partículas elementales y espacio vacío .por así decirlo; cual semillas plantadas en sus campos 916., ¿qué es entonces realmente la vida? 916 abc 917 wiki 918 wiki 919 wiki Las partículas elementales pueden combinarse y formar estructuras más complejas, que heredan sus propiedades de las partículas elementales que las componen. Así surgen los átomos 917, que tampoco tienen vida, según dice la ciencia. Y los átomos se agrupan para formar moléculas 918 que heredan sus propiedades de los átomos; pero la ciencia tampoco afirma que las moléculas tengan vida. Y así, aumentando la diversidad y complejidad de las estructuras que se pueden generar a partir de las partículas elementales, se llega a la célula 919, organismo al que, por fin, la ciencia dota de vida: la célula sí es un ser vivo, según dice la ciencia, pues posee la estructura y funciones mínimas requeridas para ello. Sin embargo, las partes que componen la célula no se consideran seres vivos: no lo es la membrana, ni el citoplasma, ni el núcleo, ni nada de lo que existe dentro de la célula. Aun así, la célula en su conjunto sí se considera un ser vivo. El cambio