
manos que descansaban sus muñecas sobre la forma ovalada. Y también sugerían un ave que plegaba sus alas y encorvaba su cuello hacia su vientre, que empollaba la forma ovalada. Y también sugerían la vista trasera de los glúteos de una mujer. Todo dependía de la perspectiva, del punto de vista. Busto de mujer era una boca gigantesca de mujer que sacaba la lengua para comulgar con el cuerpo de un pene. Busto de mujer era un pene gigantesco que se introducía en la boca gigantesca de la mujer. La mujer tenía el pene entre ceja y ceja: su pensamiento se lo ponía en la boca, sobre su lengua, que también era boca. Cuanto más sencillas fueran las formas, más sugerentes se volvían las esculturas y los dibujos. La imagen de una boca que se abre para sacar la lengua llegaba hasta Estudio de composición para Guernica I, la primera de las seis obras del Legado Picasso de 1981 fechadas el 1 de mayo de 1937, el día en que comenzó a fraguarse el Guernica. Y lo mismo ocurría con la imagen de la cabeza que emerge de una boca abierta, imagen que se hacía explícita en Estudio para el caballo II 8299. Una misma imagen puede sugerir muchos asuntos, de todo tipo, incluso opuestos. Parecía lógico que Picasso eligiera Busto de 8299 Estudio para el caballo II (sábado 1 de mayo de 1937; grafito sobre papel; 21 cm × 26,8 cm), de Pablo Ruiz Picasso, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (DE00057), Madrid. museoreinasofia:[1 2] google:[imágenes web] #ahsLPA5 wiki

mujer como una de las obras que acompañaran al Guernica en el pabellón español de la Exposición Internacional de París de 1937: era una nueva referencia a las bocas y a las lenguas, y a la mujer tendida a lo largo del Guernica, y a la República, simbolizada en Marianne. «¿Por qué se contemplan mis esculturas desde todos los ángulos y no se hace lo mismo con mis cuadros?», parecía preguntarse Picasso. Sus esculturas en el pabellón español eran una invitación a contemplar también la pintura desde todos los puntos de vista. Las esculturas solían colocarse en los museos de forma que pudieran ser rodeadas y contempladas desde todas las perspectivas. Incluso los museos solían incluir varias fotografías de las esculturas de Picasso en sus catálogos, tomadas desde distintos ángulos, para que se pudieran apreciar cada una de las posibles vistas. Aun así, la pintura de Picasso siempre se contemplaba desde la misma perspectiva. Craso error. Qué fácil era girar el catálogo para ver una obra del revés. Y sin embargo, una fuerza superior a la humana, la fuerza de la costumbre, lo impedía. Con la inclusión en el pabellón español de varias de sus esculturas junto al Guernica, Picasso estaba invitando a contemplar todo el Legado Picasso de 1981 como se contemplaban sus esculturas, desde todas las perspectivas.